Los elevados impuestos por recibir una herencia convierten a Andalucía, con la actual ministra de Hacienda, María Jesús Montero Cuadrado, en la Consejería de Hacienda, en la líder de la renuncia de herencias, a un ritmo de 23 diarias en 2017.
El impuesto de Sucesiones y Donaciones en Andalucía gobernada por el PSOE desde hace más de 41 años se ha convertido en un infierno fiscal, motivo por el que el Ciudadanos exigió un cambio en la ley tributaria para mantener su apoyo a Susana Díaz. No obstante, no ha sido hasta este año cuando ha entrado en vigor, mientras tanto, 8.341 herencias registraron la renuncia por los herederos solo en 2017. Y es que, en Andalucía, hasta el año pasado, se pagaba por este impuesto 100 veces más que en Madrid y 1.200 veces más que en Canarias por recibir la misma herencia.
No obstante, pese a las bonificaciones aprobadas ahora en Andalucía, la ministra Montero Cuadrado impondrá un límite mínimo en los impuestos cedidos a las CC AA, golpeando especialmente a Madrid, Murcia y Canarias, que impusieron una bonificación de hasta el 99% en el impuesto de Sucesiones.
Montero Cuadrado es una fiel defensora de este impuesto que pone de manifiesto que los españoles no somos iguales ante la ley. En materia tributaria existen territorios en los que vivir se ha convertido en un infierno fiscal y en Andalucía es uno de ellos. Ahora el PSOE podrá volver a convertir a España en una caldera en caso de aplicarse las mismas medidas que llevan en su programa y en sus Presupuestos alternativos.
Las Comunidades Autónomas tienen cedidas la gestión del impuesto de Sucesiones, por lo que pueden mover libremente los mínimos exentos y las tarifas aplicables en cada uno de los tramos, así como fijar éstos. De esta forma, este impuesto deja arruinadas a miles de familias en Andalucía, mientras que los herederos en Madrid estarían a salvo de pagarlo al tener una bonificación de casi el 100%.
Como ejemplo gráfico y numérico, una herencia de 800.000 euros, con un valor de la vivienda de 200.000, pagará en Andalucía la friolera de 164.049,35 euros, es decir, casi el 20% del total del patrimonio. En el caso de Madrid, por esta misma herencia pagará un total de 1.640 euros, 100 veces menos, mientras que en Canarias apenas abonará el impuesto, ya que pagará 1.200 veces más el andaluz.
Cataluña, casi el mismo número de renuncias que Andalucía
Tras Andalucía, Cataluña es la segunda Comunidad Autónoma con mayor número de herencias renunciadas. En el caso de Cataluña, la cuantía del impuesto no es excesiva como en Andalucía pero tampoco de las más bajas como en Madrid, está en la media española. Asimismo, del impuesto catalán se pueden deducir las deudas de la persona fallecida que se puedan acreditar, deudas tributarias del/a fallecido/a que hayan pagado los herederos, y los gastos relacionados con el proceso judicial para solicitar la división de la herencia y el entierro. Además, hay límites según el parentesco. El número de herencias renunciadas, según los notarios, alcanza los 8.184, es decir, una media de más de 22 diarias, pese a que la tributación era más favorable que en Andalucía.
Madrid y Canarias, las que menos recaudan debido a su bonificación en el llamado impuesto de la muerte
En cuanto a la recaudación del Impuesto de Sucesiones, Madrid, Navarra, Asturias, Canarias, Galicia, Extremadura y Cantabria recaudan menos por este impuesto ahora respecto a 2012. En el resto de regiones, como Andalucía y Valencia, la recaudación por este tributo se dispara un 22% y un 75% más en cinco años.
El tajo de las Haciendas autonómicas en este impuesto supone el pago de 2.725 millones de euros, mientras que en los últimos cinco años se ha recaudado un total de casi 14.000 millones de euros por el llamado impuesto de la muerte. Con este impuesto se demuestra que no todos los españoles somos iguales ante la ley, y menos cuando se trata de impuestos.


