Las decenas de cruces amarillas separatistas con las que ciudadanos partidarios de la independencia llenaron el pasado domingo una playa de la localidad gerundense de Llafranc generaron enfrentamientos verbales entre partidarios y detractores de estas acciones que promueven los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR).
En varios vídeos divulgados hoy en las redes sociales se puede ver cómo algunas personas tumban las cruces que otras han clavado en la arena con mensajes como «libertad», «justicia» o «democracia», para denunciar, según los promotores, el encarcelamiento de políticos secesionistas y «la injusticia que se está viviendo en Cataluña».
Ante esta situación, corre por Twitter una fotografía que menciona a la cervecera como la cruz que se planta en las playas andaluzas. Con una caja de cerveza la frase reza: «En el sur también ponemos nuestra «CRUZ» en la playa». Heniken España, sin embargo, ha aclarado que la cerveza Cruzcampo no es responsable de la campaña que estos días se ha difundido en Redes Sociales, mostrando una caja de cervezas de su marca en una playa, tal y como han manifestado algunos medios de comunicación y usuarios de Twitter.
Cruzcampo es una marca conocida por su gran sentido del humor y, sobre todo, por su disposición a entablar un diálogo honesto con sus consumidores. Por ello, desmiente cualquier tipo de vinculación con esta campaña, que no ha sido promovida ni desarrollada por Cruzcampo, reza el comunicado de Heineken.
Un recuerdo @eRCotilla de @Cruzcampo pic.twitter.com/8AKh2DHPZT
— Miguel Jesus Garcia (@mgarcia198130) 28 de mayo de 2018
@Cruzcampo y
el efecto llamada pic.twitter.com/NouWTy8D5O— Luis (@luisglezgc) 28 de mayo de 2018
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— LΛ ΓΛSPΛ™ (@Raspatuit) 28 de mayo de 2018


