Los independentistas radicales de la CUP-Capgirem Barcelona han exigido al Ayuntamiento de Barcelona la creación de un impuesto por ocupar espacio público y aceras.
En una campaña titulada ‘Que paguen ellos‘, los separatistas piden impuestos a monumentos turísticos, como la Sagrada Familia, la Pedrera o el Camp Nou, por el uso de las aceras y del espacio público en general cuando se forman colas de acceso. También proponen una «tasa por utilización del espacio público en visitas turísticas guiadas» y otra «para utilizar la vía pública en el alquiler de bicicletas y otros vehículos de movilidad personal». Estas son algunas medidas que reclaman al gobierno de Ada Colau para intentar pactar los Presupuestos y las ordenanzas fiscales del 2017.
El Patronato de la Sagrada Familia se defiende al asegurar que el «aforo del templo está controlado«. La basílica tiene capacidad para albergar a un máximo de 2.000 personas en todos los espacios del recinto, una cifra aprobada por el Departamento de Interior de la Generalidad de Cataluña.
En cuanto a las molestias ocasionadas a los vecinos de la zona, desde la Sagrada Familia afirman en un comunicado que continúan trabajando para paliar las incidencias que se produzcan y generan para mantener unas buenas condiciones de convivencia. Actualmente el templo introdujo las taquillas en su interior para evitar interrumpir el paso de los barceloneses, e incluso se ha incrementado la venta de entradas por Internet.
Por otro lado, los separatistas de la CUP han exigido que las segundas residencias y apartamentos turísticos paguen el máximo IBI, un 1,1%.
Mientras que exigen poner el impuesto de actividades económicas a bancos y entidades financieras al máximo permitido.
Por otro lado, recogen propuestas para los Presupuestos de Barcelona de cara al próximo año. Entre sus ofertas exigen incrementar el gasto para los distritos hasta los 118,5 millones de euros.


