Barcelona ha perdido toda opción para ser sede europea de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) que se va de Londres. La capital condal queda fuera al ser ofrecida la ciudad condal por el consejero de Sanidad en el marco de una Cataluña independiente, lo que automáticamente le sitúa fuera de la Unión Europea, al igual que el Reino Unido con el Brexit.
No hay tregua ni siquiera en la promoción hoy en Bruselas dela candidatura de Barcelona como nueva sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) de la Unión Europea, en un acto en el que también participaron representantes del Ayuntamiento de la ciudad condal y que evidenció las posiciones independentistas que prefieren renunciar a miles de empleos e inversiones millonarias antes que renunciar a su ilegal ‘procés’ de independencia. De hecho, acudieron representanes del PP, PSOE y otros partidos, pero ninguno ni de PdeCAT ni de ERC, evidenciando lo que le importa a ellos que esa sede, que supone riqueza para una ciudad, vaya a Barcelona.
Y es que si el Barça puede jugar en la Liga que el quiere, cosa descartada por todas las grandes ligas europeas, Cataluña, pese a las advertencias de expulsión de la UE, se cree indispensable. sin que nadie la quiere si no forma parte de España.
Asi, el conseller de Sanidad de la Generalitat de Cataluña, Toni Comín, describió Barcelona como una «capital cosmopolita, abierta, tolerante, única en Europa» en «un país profundamente europeísta». Una ciudad, sin embargo, tomada por los indeondentistas que acosan y amenzan a todos los que no comparten su quimera secesionistas, incluida a la Policía y Guardia Civil que sólo se limitan a seguir las órdenes de los jueces.
Pero el conseller, va más la lejos. Europa no puede vivir sin Cataluña. «La cuestión no es que Barcelona quiera la EMA», asegura, «la cuestión es que la EMA necesita a Barcelona», agregó el titular de Sanidad del Govern.
Y llegó la gran mentira fuera de la presentación oficial. En declaraciones a la prensa al margen de la presentación, Comín consideró que el desafío independentista del Gobierno autonómico no resta opciones a la candidatura catalana, que se ha defendido «desde la lealtad institucional» por parte de las tres administraciones.
«El Govern siempre ha tenido muy claro que hay una serie de objetivos muy deseables para la sociedad catalana y compatibles entre sí: avanzar en la construcción de una república (…) dentro de la UE» y «que la EMA se instale en su capital», resumió. La UE ha sido clara. Cataluña será expulsada automáticamnte de la UE y del euro, por lo que no tiene ningún sentido elegir a Barcelona como sede de una de sus instuciones, la Agencia Europea del Medicamento.
Mas abiertos el Gobierno de España y el Ayuntamiento de Barcelona
«El Gobierno de España se dio cuenta desde el primer día de que Barcelona tenía que ser nuestra candidatura para la EMA por una razón muy simple: es la mejor ciudad de Europa», declaró la ministra española de Sanidad, Dolors Montserrat, en el acto organizado en la delegación de diplomática española ante la UE.
La responsable de Sanidad, natural de Barcelona, subrayó ante un auditorio de más de un centenar de personas que «todo en España está preparado para que la EMA se traslade mañana».
En relación con la crisis institucional en Cataluña, Montserrat subrayó en declaraciones a la prensa que la EMA no tiene «nada que temer» por trasladarse a Barcelona porque la candidatura española «es un proyecto que ha unido a las tres administraciones», municipal, autonómica y nacional.
«Ese es el camino: juntos siempre llegamos más lejos», subrayó la ministra en un acto promocional de cara a la votación final el próximo 20 de noviembre para elegir a la candidatura ganadora.
Ámsterdam, Estocolmo, Copenhague y Dublín se perfilan como las grandes rivales de Barcelona entre las 19 ciudades aspirantes a albergar la sede de la EMA, que deberá trasladarse de su actual ubicación en Londres cuando el Reino Unido abandone la UE, en marzo de 2019.
Por su parte, el segundo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, recordó las palabras del exregidor de Barcelona y expresidente de la Generalitat, el socialista Pascual Maragall, cuando la ciudad fue elegida como sede de los Juegos Olímpicos de 1992.
Al acto de promoción de Barcelona como sede de la EMA asistieron eurodiputados del PP, del PSOE, de Izquierda Unida y los liberales, pero no de los partidos independentistas PdeCAT y ERC
«Lo que es positivo para Barcelona lo es para Cataluña y lo que es positivo para Cataluña es positivo para España», dijo Collboni, quien agregó que esta tesis tiene vigencia «ahora más que nunca».
En la presentación, con varias ponencias breves acompañadas de dos vídeos promocionales, se destacó el moderno tejido empresarial de Barcelona, la amplia oferta de conexiones aéreas de la ciudad y la vinculación del municipio a la industria médico-farmacéutica. Sin embargo, Europa lo que va a anilizar es que si se han marchado ya más de 800 empresas catalanas, a más de 150 diarias, que sentido tiene establecer la sede de la Agencia Europea del Medicamento en Barcelona
También se subrayó la inmediata disponibilidad operativa de la sede, que se ubicaría en la Torre Glòries, un edificio «moderno y disponible» y la gran infraestructura de vivienda, educativa y laboral de la ciudad.
La directora de la Agencia Española del Medicamento, Belén Crespo, recordó que los empleados de esa institución europea señalaron en una encuesta interna su preferencia hacia la Ciudad Condal respecto a otras candidaturas.
«No se le puede decir a los pacientes que un tratamiento que puede salvar vidas se ha retrasado debido a una mala elección», recalcó el vicepresidente de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp), Jordi Ramentol, quien añadió que «no debería de ser una decisión política sino técnica».
También tomó la palabra en la presentación el director de Barcelona Global, Gonzalo Rodés, quien agradeció que Gobierno y Govern defendieran juntos en un mismo acto la candidatura española.
Reconoció estar «preocupado» por la actual incertidumbre en Cataluña y planteó la candidatura de la EMA como una herramienta para ayudar a resolver la tensión institucional.
«La necesitamos más que nunca para superar una crisis como la actual», dijo Rodés en un acto al que asistieron eurodiputados del PP, del PSOE, de Izquierda Unida y los liberales, pero no de los partidos independentistas PdeCAT y ERC.
La decisión final sobre la futura sede para la agencia, que cuenta con una plantilla de 890 empleados y recibe cada año la visita de 35.000 expertos de la industria farmacéutica, la tomarán en noviembre los Estados miembros de la UE, que tienen la última palabra.


