El consejero de Educación de la Generalitat de Cataluña, Josep Bargalló, ha dado a conocer los próximos pasos de su departamento sobre los conciertos educativos. En primer lugar, ha asegurado que no renovará el concierto escolar a los colegios que diferencien por sexos.
En comisión parlamentaria, Bargalló ha defendido que la separación de alumnos en diferentes espacios por motivo de sexo va en contra de la «coeducación», que es el modelo en el que cree la Generalitat y que se basa en la educación en la igualdad de sexos y la no discriminación. Asimismo, les obligará a participar de las «necesidades de escolarización del territorio»
Bargalló ha detallado que tampoco se renovará la concertación a los centros «que no participen de las necesidades de escolarización del territorio» en el que se inscriban. En este sentido, ha precisado que, «para evitar problemas», se desarrollará la Ley de Educación de Cataluña para «clarificar normativamente qué quiere decir necesidades de escolarización«.
La Generalitat afronta así la falta de plazas en los colegios, mientras se exige un número bajo de alumnos, unos 20 por aula, un sistema que tampoco mejora la nota media de las asignaturas. De hecho, la falta de aulas en Cataluña es tal que entre 2016 y 2017 se ha registrado un récord de alumnos que han recibido las clases en barracones y módulos prefabricados, hasta casi 19.000 niños han tenido que estudiar en estas condiciones mientras el Ejecutivo autonómico se ha dedicado a desviar la atención hacia el referéndum ilegal y la independencia. Durante el curso 2016-2017 se habían levantado un total de 1.010 barracones, la mayor parte en el Gironès, Alt Empordà y La Selva.
