La Inspección de Trabajo se ha fijado como objetivos para el trienio entre 2018 y 2020 un mayor control sobre la contratación temporal, la brecha salarial entre hombres y mujeres -ilegal si se paga distinto por un mismo puesto de trabajo-, las subcontratas, los falsos autónomos y un mayor control de horas.
El plan incluye el refuerzo de las actuaciones en relación con subcontratas y empresas multiservicio, del control de las horas trabajadas, de los falsos autónomos y en materia de prevención de riesgos laborales.
El Consejo de Ministros ha dado luz verde también al real decreto por el que la Inspección de Trabajo pasa a convertirse en un organismo autónomo de nueva creación, con el objetivo de darle una estructura administrativa mejor organizada y más directamente relacionada con las autonomías e interlocutores sociales.
Han aflorado más de 519.056 empleos desde 2012
En rueda de prensa, el ministro portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha explicado que el nuevo plan estratégico sustituye al que estaba en vigor desde 2012 que ha tenido un impacto económico global estimado de 21.198 millones de euros.
Desde 2012 y hasta el pasado mes de febrero de 2018 han aflorado 519.056 empleos irregulares, se han detectado más de 7.029 empresas ficticias sin actividad real -creadas con el único objeto de facilitar el acceso indebido a prestaciones- y se ha logrado la conversión de más de 359.191 contratos indebidamente temporales en contratos indefinidos.


