La izquierda echa humo contra la Semana Santa. Ex dirigentes y políticos, así como usuarios anónimos cargan contra una tradición de decenas de años con el fin de que desaparezca de la vía pública.
«Es un esperpento confesional imponer medallas a la virgen y declara luto oficial en los cuarteles en Semana Santa», ha escrito Gaspar Llamazares, quien fuera líder de IU y sustituido por Alberto Garzón.
«No es un esperpento; es un flagrante incumplimiento de esa Constitución con la que tanto se les llena la boca», le responde otro usuario, pese a que el Estado ni organiza ni es propietario de cofradía alguna.
No tiene ningún sentido que el Estado aconfesional contribuya a la financiación de las confesiones religiosas con los impuestos de todos.
— Gaspar Llamazares (@GLlamazares) 13 de abril de 2017
En su discurso contra la Semana Santa, Llamazares afirma que «no es aconfesional mezclar en los centros de estudio el conocimiento con las creencias religiosas, y aún menos con financiación pública«, al tiempo que afirma que «no tiene ningún sentido que el Estado aconfesional contribuya a la financiación de las confesiones religiosas con los impuestos de todos».
La izquierda más radical critica así las tradiciones cristianas, que concentran a miles de personas llegadas de todo el mundo, más cuando algunas procesiones son más que un mero interés turístico. Por poner un ejemplo, una de las más simbólicas de este Jueves Santo, el Cristo de Mena de Málaga, ha concentrado a miles de personas venidas de distintos países y se han acreditado cerca de 200 medios de comunicación, por lo que es más que evidente el interés mostrado por el público en general sobre esta procesión, donde desfilan legionarios a 160 pasos por minuto.
Otros usuarios de la izquierda han ido más allá y hablan incluso de «malversación» de fondos público si estos se destinan a la celebración de una costumbre cristiana con más de un siglo de antigüedad.
No obstante, no todos las respuestas han dado la razón a Llamazares. «Don Gaspar, a lo mejor quiere usted subvencionar y financiar el Islam para nutrir las mezquitas de yihadistas. Ese buenismo…», le espetaba un usuario.
«Negar la mayoría católica de España es de necios aunque políticamente la pretendan negar u ocultar», le ha respondido otro.
«Tampoco tiene sentido que un político que lleva décadas en política y nunca ha gobernado nos de lecciones de como hacerlo», afirmaba otro.


