Josep Borrell se había posicionado en Europa para una de las vicepresidencias económicas. Sus socios le han dicho que no, que no puede ser teniendo a sus espaldas una sanción de la CNMV española por el uso de información privilegiada en Abengoa. Un mes después de las elecciones europeas renuncia a su escaño y vuelve a España como ministro de Exteriores, ya que a Pedro Sánchez no le importa esas minucias de ser multado por un organismo supervisor.
El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, renunciará este miércoles a su acta de diputado del Parlamento Europeo y continuará en su cargo en el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez.
Según fuentes de Exteriores, Borrell, quien se encuentra en Bruselas para participar en la reunión de la OTAN, tiene previsto acudir a la sede del Parlamento para hacer oficial su renuncia al escaño que había obtenido en las elecciones del pasado 28 de mayo.
El que fuera cabeza de lista del PSOE en las elecciones Europeas renuncia así a recoger su acta, trámite que debía cumplir antes del próximo día 2 de julio, cuando se constituye la Eurocámara, y para el que ya había sido acreditado por la Junta Electoral Central.
Esta decisión «le permite seguir adelante con todo», tanto su puesto como ministro en un Gobierno en funciones como candidato a alguno de los «top jobs» europeos.
Borrell, quien fue presidente del Parlamento Europeo entre 2004-2007 es uno de los principales candidatos españoles a ocupar uno de los cinco grande puestos europeos que se deben dirimir en los próximos días.
Pendiente de renovación están las Presidencias del Parlamento, la Comisión y el Consejo europeos, así como el puesto de Alto Representante para la Política Exterior de la UE (que automáticamente ocupa una de las vicepresidencias de la Comisión) y, en breve será necesario elegir al próximo presidente del Banco central Europeo.
Ser eurodiputado no es condición para ocupar ninguno de estos puestos, por lo que Borrell seguiría estando entre los principales candidatos y a la vez no se ve obligado a abandonar la cartera de ministro, al menos hasta que se conforme el próximo Gobierno.
No obstante, fuentes próximas a la negociación explican que «encajar todas las piezas» de la negociación no está resultando nada fácil, ya que la designación de los puestos clave debe atender a criterios de distribución «norte-sur, este-oeste, hombre-mujer y por supuesto entre conservadores, liberales y socialdemócratas».
Con todos estos cálculos, no está garantizado que Borrell vaya a alzarse con uno de los «top jobs» europeos, aunque sigue siendo «una baza clave» en la posición negociadora española.
La multa de la CNMV acaba con la carrera de Borrell en Europa
Sin embargo, esas explicaciones de Exteriores, nada tienen que ver con la realidad. Simplemente, Borrell no puede asumir ningún gran cargo en la Comisión Europea porque ha sido sancionado en España con 30.000 euros, por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por infracción muy grave al usar información privilegiada siendo consejero de Abengoa en la venta de acciones de un «familiar» antes de la quiebra de la compañía sevillana que llevó a la ruina a miles de pequeños accionistas.
Eso sí, está inhabilitado para sentarse en el consejo de administración de una empresa del IBEX 35, pero no para ser miembro destacado del Gobierno de Pedro Sánchez que además lleva el peso de la imagen de España en el Exterior.
