La productora Batabat, autora del conocido como ‘vídeo del odio’ de Ómnium Cultural en el que se trata de presentar una imágen de España al resto del mundo como un país con una democracia de ‘baja intensidad’ recibiría subvenciones del gobierno de España.
Òmnium Cultural difundía este martes a través de las redes sociales un vídeo en inglés en el que pedía a Europa que «ahora, antes de que sea demasiado tarde, ayude a Cataluña», tras el encarcelamiento de los presidentes de dicha entidad, Jordi Cuixart, y de la ANC, Jordi Sánchez.
El vídeo, de tres minutos y medio y titulado «Help Catalonia. Save Europe», se inspira en otro similar que se hizo viral en 2014, «I am an Ukranian», en el que una joven explicaba desde Kiev el conflicto ucraniano y reclamaba ayuda internacional frente a las autoridades prorrusas y Moscú.
Un día después de que la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela enviara a prisión sin fianza a Sánchez y Cuixart por sedición, al haber «promovido» el asedio a la Guardia Civil el 20 de septiembre durante una operación para impedir el referéndum del 1-O, Òmnium ha lanzado este vídeo, que sigue la pauta ucraniana.
Según ha publicado el digital ‘El Confidencial’, la mayor partida que recibía la productora habría sido una subvención de 10.000 euros concedida bajo el título de “películas españolas en festivales”, por el Ministerio de Cultura a la producción “Un día perfecto para volar”. Tras convocarse el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre, siguieron recibiendo fondos del gobierno a través del mismo Ministerio, en concreto, 4.185 euros.
Batabat es una cooperativa presidida por el periodista, Marc Roma, que escribió junto a Oriol Cortacans el guión del programa de TV3 ‘Passatgers’, cadena de televisión separatista con la que ha estado trabajando durante más de una década. Así mismo, Batabat forma parte de Som, la empresa a la que Òmnium encargó el ‘vídeo del odio’.
Contenido del vídeo del odio contra España
Entre imágenes de las cargas policiales durante el 1-O ante colegios designados como locales de votación por el Govern, la narradora denuncia que «la policía española usó un nivel de violencia nunca visto en un Estado miembro de la Unión Europea», ya que «asaltaron colegios electorales, golpearon a gente mayor y a jóvenes» y se llevaron urnas.
«¿Qué crimen había cometido esta gente? Ir a votar», señala, antes de asegurar que «pese a las amenazas y la violencia», unos 2,3 millones de catalanes «finalmente lograron votar» y un 90 % lo hizo a favor de la independencia, en alusión al recuento publicitado por el Govern.
Sin embargo, las autoridades españolas, «incluido el Rey, no han condenado la violencia policial», afirma la joven, que se hace eco tanto de la privación de libertad de Sánchez y Cuixart como del cierre de «cientos de páginas webs» soberanistas en las últimas semanas.
«Somos ciudadanos europeos como tú y necesitamos tu ayuda para defender la democracia y la libertad. Por favor, no mires hacia otro lado. Lo que está sucediendo en Cataluña no es un asunto interno español, sino que incumbe a cada ciudadano europeo», añade.
