El arreglo de los tres coches de la Guardia Civil que se encontraban frente a la sede de la Consejería de Economía del Govern el pasado 20 de septiembre asciende a 135.630 euros.
Los tres coches de la Guardia Civil que acabaron destrozados por los manifestantes que se agolparon el pasado 20 de septiembre frente a la sede del Departamento de Vicepresidencia de Economía y Hacienda de la Generalidad, cuando se produjo la detención de los responsables de la organización del referéndum ilegal, ascendió a 135.632 euros.
Según el atestado de la Guardia Civil remitido a la Audiencia Nacional, la reparación de uno de los vehículos se cifró en 33.729,9 euros, otro en 34.708,51 euros, y el más afectado, en 67.193,51 euros.
La reparación del Nissan Patrol más cara necesitó, según el presupuesto realizado por un taller de la de Martorell, el desmontaje completo de la carrocería, volverlo a pintar, la «limpieza y desinfección» de su interior y más de 40 recambios que tuvieron un coste de 8.687, 44 euros.
Los vehículos sufrieron el ataque de los independentistas durante las protestas que surgieron después de la detención de altos cargos del Govern por parte de la Guardia Civil. Los altercados trataron de impedir el mandato judicial de entrada y registro en la sede de la Vicepresidencia de Economía y Hacienda de la Generalitat que había ordenado el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona.
