El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona (BComú-PSC), dirigido por Ada Colau, tilda de «medida imaginativa» la confiscación de 633 euros por piso vacío en Barcelona. La nueva tasa se creará durante este verano y se escuda en el coste de la detección, apertura y tramitación de los expedientes abiertos por mantener una vivienda vacía más de dos años. La multa por tener un piso vacío de forma injustificada durante más de dos años se sanciona con hasta 90.000 euros.
El gobierno de Ada Colau llevará a aprobación la incorporación de esta nueva tasa, de 633 euros, a las Ordenanzas Fiscales, en la comisión de Economía y Hacienda de la próxima semana y prevé empezar a aplicarla en otoño.
El teniente de alcalde de Economía y mano derecha de Colau, Gerardo Pisarello, ha explicado que ahora el Ayuntamiento asume el coste de la actuación administrativa para la declaración de la utilización anómala de una vivienda y que con la tasa se cubrirá lo que ahora se está pagando entre todos los barceloneses.
Para Pisarello, con esta «medida imaginativa» el ayuntamiento pretende «disuadir, no castigar«, a los propietarios por mantener injustificadamente vacía una vivienda y la ha enmarcado junto a las que ha puesto en marcha para «incentivar» que los pisos vacíos se destinen a alquiler social.
El piso vacío saldrá «más caro» al propietario
El teniente de alcalde ha señalado que con la nueva tasa, aunque no acaben siendo sancionados en aplicación de la ley de la Vivienda de Cataluña, a los dueños les «saldrá caro» mantener permanente e injustificadamente vacía una vivienda en Barcelona.
La nueva tasa prevé, además de los 633 euros por la incoación de un expediente, 286 por cada requerimiento abierto, que son tres antes de la sanción. Pisarello ha asegurado que la voluntad del consistorio con la creación de esta tasa es, precisamente, «no tener que usarla» gracias a su efecto disuasorio.
El primer teniente de alcalde ha explicado que en el último año el Ayuntamiento de Barcelona han hecho 60 requerimientos básicamente a entidades financieras por la utilización anómala de una vivienda o edificio de viviendas.


