La Comisión Europea (CE) ha propuesto realizar un recorte en el Presupuesto de la Política Agrícola Común (PAC) del 5% a partir de 2020 y limitar el techo máximo de ayudas de entre 60.000 y 100.000 euros por explotación debido al Brexit y al rechazo de los países a aportar el dinero de Reino Unido.
En el contexto del primer presupuesto «postbrexit», la PAC sufrirá un recorte del 5% -un 12% a precios constantes, sin tener en cuenta la inflación- y contará con un total de 365.000 millones de euros, con lo que seguirá siendo la política más importante de la Unión Europea (UE) en términos de presupuesto en este periodo (2021-2027). Actualmente, España percibe unos 5.000 millones de euros anuales para estas partidas, el recorte y limitaciones enfrentará aún más a las CC AA, que exigen la mayor parte del pastel posible.
El comisario de Agricultura, Phil Hogan, ha asegurado que este tijeretazo «responde al compromiso de la Comisión de modernizar y simplificar» la PAC, «aportando una auténtica subsidiariedad para los Estados miembros, garantizando un sector agrícola europeo más resiliente, y elevando la ambición en materia climática y medioambiental de la política».
La propuesta aboga por dar más flexibilidad a los países a la hora de utilizar sus asignaciones de financiación, con la posibilidad de diseñar «programas a medida» que respondan más eficazmente a las preocupaciones de los agricultores y de las comunidades rurales más amplias.
Así, la CE plantea una nueva medida que da la opción a los países de «transferir» de los pagos directos al desarrollo rural (del primer al segundo pilar de la PAC), y viceversa, hasta un 15% de sus asignaciones, para garantizar la financiación de sus prioridades.
Con la horquilla de 60.000 a 100.000 euros, explicó el comisario, Bruselas espera «dar margen de elección» a los socios de la UE
Con la horquilla de 60.000 a 100.000 euros, explicó el comisario, Bruselas espera «dar margen de elección» a los países y favorecer a las pequeñas y medianas explotaciones que están «el corazón del modelo agrícola familiar europeo».
Los países tendrán que reservar como mínimo el 2 % de su asignación para pagos directos y dedicar el importe así obtenido a ayudar al establecimiento de los jóvenes agricultores, según la propuesta de la CE.
Además, destaca una mayor ambición en materia de medio ambiente, dado que Bruselas espera que «el 40 % del presupuesto total de la PAC contribuya a la acción por el clima», el doble que en el periodo actual.
Según la propuesta de la CE, que requiere primero que los países den luz verde al presupuesto europeo para este periodo, al menos el 30 % de cada asignación nacional para desarrollo rural se dedicará a medidas medioambientales y climáticas.


