Lagarde, la primera mujer al frente del FMI, contra las cuerdas

Noticias 19/12/2016

La francesa Christine Lagarde, la primera mujer en ser nombrada directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), se encuentra hoy contra las cuerdas, como ya le sucedió a su antecesor, el también francés Dominique Strauss-Kahn (2007-2011).

Lagarde fue hoy hallada culpable de «negligencia» en el ejercicio de sus funciones cuando era ministra francesa de Economía, puesto que ocupó antes de acceder a la cúpula del FMI en 2011, aunque ha sido dispensada de cumplir pena.
Un golpe duro para una abogada de profesión nacida hace 60 años en el centro de París, que no logró convencer al Tribunal de Justicia de la República de que no hubo negligencia al no recurrir la atribución de una multimillonaria indemnización al empresario Bernard Tapie en 2008.
Conocida por su discreta elegancia y su debilidad por los pañuelos de seda, la esbelta Lagarde, de 1,80 de estatura y de complexión atlética, ha recibido la sentencia cuando acaba de comenzar su segundo mandato de cinco años al frente del FMI, la poderosa institución prestataria con sede en Washington.
La sexta mujer más poderosa del mundo, según el ránking de Forbes de 2016, estuvo la semana pasada en París declarando en el Tribunal especial que la juzga con una actitud serena.
En la mediática lectura de la sentencia no se encontraba en París. Su abogado en el proceso, Patrick Maisonneuve, alegó «imperativos profesionales» para su ausencia.

El FMI, otra vez en el centro de la polémica

En cualquier caso, la polémica alrededor del cargo de director ejecutivo del FMI está de nuevo instalada.
Su antecesor, Strauss-Kahn, tuvo que dimitir en 2011 por un escándalo sexual, mientras que el español Rodrigo Rato (2004-2007) también cesó tempranamente alegando entonces razones personales, y posteriormente fue acusado de varios delitos por su gestión en la presidencia de Caja Madrid y Bankia.
Hace cinco años y medio se produjo el nombramiento de Lagarde en medio de la tormenta financiera sobre la zona del euro. La exministra francesa sobrevivió a esas turbulencias y obtuvo durante su mandato apoyo de los países de la Unión Europea que habían respaldado su candidatura en 2011.
«Me presento ante ustedes como una mujer con la esperanza de contribuir a la diversidad y equilibrio de esta institución», dijo ante los 24 miembros del consejo ejecutivo del FMI en junio de 2011.
Divorciada y madre de dos hijos, Lagarde también fue en su día la primera ministra de Economía y Finanzas de un Estado miembro del grupo de los siete países más industrializados (G7).
A ese puesto llegó en junio de 2007, al término de un breve paso por la cartera de Agricultura y Pesca a principios del mandato del presidente conservador Nicolas Sarkozy, y sus defensores subrayan su longevidad en un departamento, el de Finanzas, que en los siete años precedentes vio pasar a varios titulares.
La designación de Lagarde como líder del FMI supuso para ella una vuelta a Estados Unidos, donde había trabajado durante años en el bufete Baker&McKenzie.
En 1981 se trasladó como abogada asociada en la delegación parisina de la firma. En 1995, se convirtió en miembro del comité ejecutivo mundial de ese despacho de abogados, y cuatro años más tarde asumió su presidencia.
En 2005 abandonó el despacho para entrar en el Gobierno del entonces presidente francés, Jacques Chirac, como ministra delegada de Comercio Exterior.

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