La Organización de Consumidores y Usuarios alerta que las barritas sustitutivas de las comidas pueden ser una solución ocasional, pero no es buena idea recurrir a ellas de manera habitual.
La clave para adelgazar está en reducir la ingesta calórica y aumentar el gasto energético: es decir, ajustar la dieta optando por dar prioridad a los alimentos frescos y sobre todo de origen vegetal, explica la OCU, y, al mismo tiempo, incrementar el ejercicio físico.
Hay quien quiere adelgazar pero se resiste a cambiar sus hábitos alimentarios, tener que comprar alimentos frescos y cocinarlos de forma más sana. Y buscan otras soluciones que les faciliten la vida, por ejemplo, los sustitutos de comida, que, a priori, aportan todo lo necesario para adelgazar asegurando en cada comida un aporte de nutrientes y sin complicarse.
Cuidado con las barritas sustitutivas
Recientemente la norma que regula las alegaciones nutricionales ha hecho una actualización en lo que respecta a estos productos «sustitutivos de comidas para el control de peso»: la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha establecido que hay una relación causa/efecto entre la ingesta de estos productos sustitutivos y el mantenimiento y la pérdida de peso (dentro de una dieta de bajo valor energético), y por eso permite que se usen afirmaciones como:
“La sustitución de una comida al día por un sustitutivo de la comida en una dieta baja en calorías contribuye a mantener el peso después de la pérdida de peso”.
“La sustitución de dos de las comidas principales del día por un sustitutivo en una dieta baja en calorías ayuda a perder peso”.

La OCU aclara que
- El contenido energético no sea inferior a 200 kcal ni superior a 400 kcal por comida (a partir de septiembre de 2019, el contenido máximo será 250 kcal por comida).
- La energía obtenida de la grasa no puede superar el 30% del total del valor energético aportado.
- Las proteínas deben aportar entre el 25% y 50% del valor energético del producto.
- El sustituto debe proporcionar al menos el 30% de las cantidades de los valores de referencia de nutrientes de vitaminas y minerales por comida.
- Además, debe informarse de la importancia de mantener una adecuada ingesta diaria de líquidos y de que los productos sustitutivos deben tomarse como parte de una dieta baja en calorías, en la que es preciso contar con otros alimentos.
Sustituir de manera ocasional una comida convencional por uno de estos productos no tiene ningún efecto en la salud: es una forma de asegurar un aporte suficiente de nutrientes de una manera cómoda y simple. Pero a la larga, recurrir sistemáticamente a estas barritas como solución, convertir en habitual la ingesta de productos sustitutivos de comida si podría llegar a tener efectos perjudiciales, a causar desajustes nutricionales.
La mayoría de estos productos son dulces, los de nuestro estudio, en concreto, son de chocolate. Perder peso de una manera saludable y duradera, mantener esa pérdida en el tiempo pasa por una reeducación alimentaria, un cambio de hábitos… y sustituir una comida elaborada con alimentos «de verdad» por una barrita de chocolate no es una buena idea en este sentido.


