La deuda pública y privada de España ha bajado en un año en un 6,5% por el esfuerzo de familias y empresas, mientras que el Estado la ha incrementado hasta superar el 100% del PIB por primera vez en un siglo.
La deuda de las familias residentes en España con las entidades financieras se redujo el 1,02% en julio, hasta los 718.211 millones de euros, tras incrementarse en junio por primera vez desde noviembre de 2015, según los datos publicados por el Banco de España este jueves.
El saldo de los créditos concedidos por las entidades financieras a los hogares alcanzó en julio los 718.211 millones de euros, frente a los 725.644 de junio.
Respecto a un año antes, la deuda de las familias con las entidades financieras se redujo el 2,13%, ya que en julio de 2015 sumaba 733.824 millones de euros.
En el caso de las empresas, los préstamos concedidos por las entidades financieras no registraron grandes variaciones en comparación con un mes antes, una caída del 0,08%, hasta los 900.881 millones de euros, frente a los 901.562 millones de junio. En comparación interanual, la de las empresas con la banca cayó el 4,01%, ya que un año antes, alcanzó los 938.561 millones de euros.
La deuda de familias y empresas se reduce con la crisis
España es el país que más ha reducido su endeudamiento privado en esta crisis, purgando así los excesos del «boom inmobiliario». Ahora bien, la mejora de la deuda se debe principalmente a que la banca cortó el grifo en 2010, cuando estalló la crisis de deuda en los mercados financieros. Desde ese año, la deuda del Estado no ha dejado de crecer y ahora supera el 100% por primera vez desde 1909.
Los expertos apuntan que la crisis de deuda durará aún varios años más, pese a que el Gobierno en funciones asegura que el problema es coyuntural. La realidad es que el BCE ha tenido que salir al rescate de los países más endeudados y para aliviar la situación puso en marcha un sistema de compra masiva en los mercados secundarios.


