La ministra de Hacienda, María Jesús Montero Cuadrado, ha comenzado a detallar la subida de impuestos que aplicará el Gobierno socialista de Pedro Sánchez en 2019. Las críticas se suceden desde el ámbito empresarial y la banca.
El Gobierno del PSOE de Pedro Sánchez pretende alcanzar un tipo efectivo del 15% en el Impuesto de Sociedades, retocar el IRPF, y crear hasta dos nuevas figuras impositivas que irían contra los intereses de la banca y las tecnológicas. Además, habrá bonificaciones fiscales para aquellas empresas que tengan a mujeres en puestos de relevancia. Todo ello con la hipótesis inconstitucional de recaudar de forma finalista. En concreto, para cubrir el déficit de las pensiones.
El PSOE solo podrá modificar a través de los Presupuestos Generales del Estado los impuestos ya existentes, pero en ningún caso podrá incluir los nuevos en las cuentas del próximo año. Por este motivo, Montero Cuadrado ha asegurado que tendrá que ser por la vía del decreto, que tendrán que pasar su trámite parlamentario con votación en el Congreso de los Diputados.
La reforma fiscal que propone el Gobierno también contempla gravámenes en el ámbito medioambiental, que no tendrían un afán recaudatorio sino más bien disuasorio, para proteger el medio ambiente, así como deducciones fiscales para las empresas que fomenten una política de igualdad efectiva.
El acceso al crédito será aún más duro
Una de las consecuencias más nefastas de aplicar impuestos a la banca es el encarecimiento del crédito en un momento en el que los salarios ya no llegan ni para poder pagar un alquiler en una gran ciudad. Así lo ha asegurado el BBVA, mientras que el presidente de la Asociación Española de la Banca, AEB, José María Roldán, ha afirmado que el impuesto sobre la banca no puede ser la solución al problema de las pensiones, ya que se exige una fortísima reforma para hacer viable el sistema actual.
La Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) ha advertido de «los posibles efectos colaterales» que una mayor carga tributaria puede suponer para la economía española en su conjunto, en términos de riqueza, empleo e inversión.
El Círculo de Empresarios y la patronal bancaria AEB se han mostrado hoy muy críticos con los cambios fiscales que propone el Gobierno de Pedro Sánchez y que, entre otras medidas, supondría una subida en el impuesto de sociedades.
Telefónica no ve «con malos ojos» la tasa Google, pese a que puede afectar a su negocio
La respuesta más inmediata ha llegado de Telefónica y de su directora de Finanzas, Laura Abasolo, que ha dicho que no ve «con malos ojos» este gravamen por considerar que puede servir como «catalizador» para adaptar la fiscalidad al mundo digital, pero ha defendido que se aplique de forma coordinada en la UE.
Durante la presentación de «El Barómetro de los Círculos 2018», el autor del informe, Miguel Iraburu, ha rechazado la reforma fiscal propuesta por la ministra, ya que -en su opinión- el problema no reside en los tipos fiscales, sino en la recaudación y ha advertido de que esta subida de los impuestos tendría dos consecuencias: disminuiría la renta disponible, con un efecto en la demanda interna, y reduciría la competitividad de las empresas.


