La campaña electoral entra su tramo final tras seis meses de promesas. Solo dos de los cuatro partidos políticos con mayor representación, PP y Ciudadanos abogan por bajadas de impuestos, aunque con matices. PSOE y Podemos son muy claros en su programa: subida a todos los impuestos, a excepción del IVA.
Los ‘populares’ defienden una bajada inmediata de impuestos, al menos dos puntos en el IRPF, aunque su apuesta no se traslada al resto de tributos pese a prometerlo de forma insistente en mítines y entrevistas. El PP ha asegurado que bajará «los impuestos», pero lo cierto es que a la hora de la verdad la caída solo se centra en el IRPF. El IVA se mantendría invariable pese a las dos subidas desde 2010, mientras que el mínimo de IRPF se quedaría en el 17%.
Esta bajada supondría un ahorro de unos 1.000 euros para las rentas superiores a 60.000 euros, y de 250 euros para las rentas bajas, según las cifras del Consejo General de Economistas-Reaf, según recoge Expansión.
Ciudadanos, presididos por Albert Rivera, defiende una rebaja de impuestos, pero con un importante matiz: no ha concretado cuándo se realizará ni tampoco si va a poder cumplirla en la legislatura. El argumento que esgrime Ciudadanos es el elevado déficit, en el 5% del PIB, según los últimos datos oficiales.
A su juicio, la rebaja no sería inmediata, sino que habría que esperar a final de la legislatura, si es que finalmente hay Gobierno tras el 26-J. La bajada se centraría en el IRPF, dejando un ahorro a las rentas medias de 75 euros, y unos 675 euros a los que ingresen 100.000 euros. Una bajada exigua tras la mayor subida de la presión fiscal en la historia de la democracia.
Podemos es más claro que Ciudadanos y no esconde un hachazo fiscal a las rentas más altas, que en caso de salir de España se trasladaría al resto de los trabajadores. Para el IRPF, propone una subida de 10.000 millones de euros para las rentas mayores a 60.000 euros. La tarea supondría un ascenso del 30 puntos en el tipo máximo, situado en el 45%. De esta forma, la presión fiscal para las rentas altas se pondría a la altura de países como Francia, en el 75%, y que derivó en una huída de capitales, como el sonado caso de Gerard Depardieu.
El PSOE es el partido más opaco en este apartado de su programa electoral. Afirman que subirán los impuestos e impondrán otros, como el de solidaridad para pagar las pensiones, aunque no desvelan ni la cuantía ni los tipos. Asimismo, afirman que no habría subida para las rentas más bajas, pero sí para las altas.
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha reiterado que busca casi equiparar las rentas del trabajo y del ahorro, una medida que supone una injusticia fiscal. La subida supondría 10.000 millones de euros, una cantidad idéntica a la de Podemos. Para ello, subirá el tipo a las rentas del capital en 10 puntos, hasta gravar los ingresos al 33%, mientras que el IRPF se situaría con un tipo marginal del 45%.
PP y Ciudadanos han asegurado que no tocarían los impuestos a ahorradores e inversores, aunque el PP dejaría fuera de las Sicavs a los minoristas al imponer unos baremos mínimos para poder invertir.


