El Gobierno de Miguel Ángel Revilla fulmina la Semana Santa en Cantabria pese a que el 75% de los cántabros se consideran católicos. La Asociación Enraizados ha recogido ya 10.000 firmas contra esta medida.
Revilla ha dado luz verde a la medida de la Mesa Sectorial Docente para eliminar las vacaciones de Semana Santa. Desde la asociación denuncian que Revilla «ignora las fiestas cristianas».
De esta forma, la consejería de Educación desoye la voz de más de 10.000 personas que han firmado en Change.org en contra de esta decisión. La petición fue iniciada por la Asociación Enraizados y una madre cántabra, Mayte Cortés. También se han posicionado contra esta medida las asociaciones de padres Fapa y Concapa.
“El gobierno de Cantabria ha decidido que las fiestas cristianas no son importantes para sus ciudadanos, a pesar de que el 75% de la población de la región se considera católica», ha remachado Cortés.
Además, esto dificulta «la conciliación familiar, suponiendo un desembolso económico extra para las familias en las que trabajan ambos progenitores», ha denunciado Enraizados.
«Las ludotecas públicas no cubren el horario laboral de la mayoría de los padres y los campamentos u otras opciones son muchas veces inasequibles para una familia de clase media”, ha explicado Cortés.
Por su parte, el presidente de Enraizados, José Castro Velarde, ha anunciado que “llevarán las firmas al gobierno cántabro para que reconsideren la decisión de la Mesa Sectorial Docente. Esta decisión impide celebrar la Pascua, la fecha más importante del año cristiano, en familia”.


