El periodista fundador de TreceBits.com y experto en internet, redes sociales y periodismo digital, Manuel Moreno, ha lamentado que, en España, los «community manager» aún «no están bien formados», si bien «poco a poco se está profesionalizando esta labor en las empresas».
En una entrevista con EFE, Moreno, que acaba de publicar ‘La enciclopedia del community manager’, recuerda que el puesto de responsable de comunidades virtuales (o «community manager») surgió hace 10 años cuando se crearon los perfiles corporativos de las empresas y desde entonces éstos han seguido una «formación autodidacta, ya que no existe una reglada que se pueda seguir».
«La formación para este tipo de puesto ha de ser constante, debido a que este universo cambia mucho y de una manera muy rápida», ha destacado Moreno.
Entre los principales errores que cometen los «community manager» en la actualidad, Moreno ha destacado como principal el «no utilizar las redes sociales con sentido común», que es cómo se deberían de utilizar «tanto de manera profesional, como personal», ha puntualizado.
«La falta de honestidad y la ausencia de transparencia a la hora de comunicar a los usuarios» son algunos de los errores que cometen los comunity manager, según el fundador de TreceBits.com
Para Moreno, «la falta de honestidad y la ausencia de transparencia a la hora de comunicar a los usuarios» son los otros errores que cometen estos profesionales.
Moreno ha destacado que si los «community manager» se olvidan estos tres ingredientes «estarán abocados al fracaso y, posiblemente, a generar una crisis 2.0».
Según este experto, no hay un sector de actividad en el que el community manager destaque por utilizar bien las redes sociales, ya que «al final cada empresa es un mundo», aunque sí ha apuntado que hay sectores de actividad en los que este trabajo es «más fundamental».
Entre ellos, ha hecho referencia a las operadoras de telefonía móvil o las aerolíneas, ya que, principalmente, atienden quejas de los usuarios y su labor comunicativa es más complicada, «por lo que necesitan más formación».
Moreno ha puesto de relieve el caso de Carlos Fernández (antiguo «community manager» de la Policía Nacional), que fue un «caso de éxito», ya que consiguió sumar más de tres millones de seguidores en las redes sociales.
«Ese éxito es fruto de una planificación, de una estrategia, de un desarrollo, de una monitorización de contenidos que es la dirección a la que se tiene que dirigir el community manager», ha hecho hincapié Moreno.
Asimismo, uno de los temas que Moreno ha considerado como importante es la «elaboración de un plan de empresa» para determinar qué red social es la más importante para la compañía, dependiendo de los objetivos que quieran conseguir y de los recursos que se puedan destinar a ellas.
En referencia al estallido de Instagram, Moreno ha añadido que las personas también cambian su manera de relacionarse en las redes sociales y ahora tienden más hacia lo audiovisual, hacia las fotos, los vídeos, el contenido efímero, el auge de las historias (denominadas stories), que ha sido «fundamental para el estallido de Instagram».
«En el futuro, Facebook o Whatsapp evolucionarán y dentro de unos años serán una cosa distinta a lo que conocemos hoy en día».
Por otro lado, Moreno ha comentado que el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, seguirá teniendo un «papel importante» en las redes sociales del futuro, ya que lo ha jugado en los últimos 14 años y «ha creado un imperio que, difícilmente, va a ser destronado».
«Facebook evolucionará, pero Zuckerberg está sentando las bases del futuro y ha dicho que, en los próximos cinco años, el 90 % del contenido que se comparta en las redes sociales será audiovisual», ha agregado.
Otra de las dificultades que tienen los «community manager» es la proliferación de las noticias falsas (‘fake news’), ya que, según Moreno, «son un problema para las propias redes sociales».
Para Moreno, la responsabilidad de este tipo de contenido es culpa de las propias redes sociales; de los propios medios de comunicación, que «no deberían de escribir ese tipo de noticias»; y, por último, de los usuarios, que deberían de «tener cuidado y saber reconocer» esas informaciones que puedan provenir de fuentes que no sean fidedignas


