El Consorcio Internacional de Periodistas Investigadores, responsable de la investigación supranacional de los conocidos como Papeles de Panamá, recibía el prestigioso Premio Pulitzer al mejor reportaje explicativo. ¿Pero que hay detrás de este galardón?
El médico y político Humberto Salazar lo describe así en El Nuevo Diario, la «heroicidad» de los miembros del Premio Pulitzer 2017: “Es, en realidad, el robo de 11.5 millones de documentos que incluyen nombres y apellidos, números de pasaportes, correos electrónicos, cuentas bancarias, registros telefónicos y todo tipo de información confidencial que la firma de abogados Mossack Fonseca con sede en Panamá archivó durante más de 40 años de trabajo”.
En este enorme archivo aparece información confidencial sobre manejos oscuros de cuentas offshore pero también se incluye información privada de personas anónimas que no habían cometido ningún delito.
“Cuando se obtienen estos documentos de una forma irregular, que es el caso del robo o hackeo como fue denunciado por los dueños de la empresa de abogados Mossack-Fonseca, estos no pueden ser usados en un tribunal, y lo que ha ocurrido en países como Islandia (el primer ministro se vio afectado por la filtración) es la renuncia y destrucción de carreras políticas”, explica Salazar.
Pero este no es el primer caso en el que el periodismo se vale de los hackers. En 2006, nació la organización WikiLeaks, un portal internacional sin ánimo de lucro que publica a través de su sitio web “informes anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia de interés público” -es decir, material sensible robado- y “preserva el anonimato de sus fuentes” -es decir, encubre al ladrón-.
Mediante esta plataforma muchos medios de comunicación han utilizado la información confidencial hackeada por WikiLeaks para difundir hechos esencialmente relevantes. No obstante, uno de los problemas que surgen cuando se utiliza el hackeo para informar se produce cuando las filtraciones apuntan al objetivo no deseado por los grandes medios. Por ejemplo, las recientes filtraciones sobre el comportamiento de la administración Obama durante el ataque a civiles en Bengasi, que cuestionan enormemente al expresidente y a Hillary Clinton fueron reveladas por Wikileaks. Pero no las verá en titulares del Washington Post o del New York Times.
Las empresas necesitarán 825.000 ‘hackers’ para frenar a ‘crackers’ en 2025
Las empresas españolas, que reciben una media de cien ataques informáticos al año, un 33 % de los cuales son efectivos, buscan ‘hackers’ para frenar los ‘crackers’, ha explicado la directora del Máster de Seguridad de las TIC de la Universitat Oberta de Catalunya, Helena Rifà, que ha señalado que en 2025 las industrias necesitarán unos 825.000 profesionales de seguridad.
Según la experta, los ‘hackers’ pueden ser éticos y trabajar para hacer el bien y luchar, por ejemplo, contra ciberataques como el que desde el viernes afecta a miles de empresas en el mundo.
«Los ‘hackers’ éticos o de sombrero blanco buscan agujeros de seguridad en el software de las empresas antes de que el sistema informático sea comercializado o producido», por lo que las empresas demandan cada vez más a estos profesionales, ha señalado Rifà.
De hecho, la necesidad de 825.000 especialistas en seguridad informática para 2025 en España ya la adelantó María del Mar López, secretaria del Consejo Nacional de Ciberseguridad, durante la apertura del Programa de innovación en ciberseguridad de la Escuela de Negocios de Deusto en noviembre de 2016.
El masivo ataque con el virus WannaCrypt, que ha causado 1.200 infecciones en España según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), ha demostrado la necesidad de los ‘hackers’ profesionales para proteger empresas y más teniendo en cuenta que un 41 % de las empresas e instituciones en España utiliza sistemas de información en la nube.
