Los hoteleros españoles han expresado su «más enérgica y absoluta protesta» por el «chantaje e intimidación» recibidos por parte de «determinadas organizaciones y administraciones públicas» sufrido por varios hoteles que alojaban a agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
En un comunicado, la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) ha exigido «el cese de cualquier manifestación y actitud violenta sucedida en las inmediaciones de los mencionados hoteles».
Asimismo, ha solicitado «una profunda reflexión» por parte de las autoridades competentes «para la vuelta a la normalidad y a la concordia» como base indispensable para la convivencia de todos los ciudadanos. El turismo en general y la hostelería en particular son, a juicio de la CEHAT, «el máximo exponente de paz» entre los pueblos civilizados, han destacado los hoteleros en el comunicado, que han recordado que el este sector es una de las actividades profesionales que genera el mayor grado de bienestar y estabilidad económica y social.
La declaración de apoyo llega después de que ayuntamientos regidos por PSC y PdeCat hayan obligado a los hoteleros a desalojar a los miembros de las fuerzas de seguridad del Estado bajo amenazas de cierre o prohibiciones de licencias, tal y como muestran los comunicados.
Por ejemplo, el alcalde de Pineda de Mar (Barcelona), Xavier Amor (PSC), habría amenazado con cerrar durante 5 años los hoteles que alojaban a agentes de la Policía y Guardia Civil, según los propios hoteleros. El alcalde niega que se haya presionado a los hoteles, pero sí exigió su salida para «garantizar la convivencia» en la localidad. De hecho, las presiones del Ayuntamiento se sucedieron desde varias Concejalías para «mediar y ayudar a encontrar una solución que calme y no crispe más a la ciudadanía». No era la primera vez que agentes de la Policía se alojaban en estos establecimientos, ya que incluso la Policía Nacional tiene acuerdos con algunos hoteles para poder alojarse.
Estos agentes de las fuerzas de seguridad del Estado también recibieron amenazas en Calella, gobernado por la ex senadora Montserrat Candini, de la antigua CiU y ahora en PdeCat. Las amenazas de la alcaldesa de Calella hacia los dueños de los hoteles fueron denunciadas por los propios agentes en redes sociales. «Nos han pedido que nos marchemos», afirmaba un guardia civil, que agradece el trato que les han dispensado y se lamenta porque los dueños «no han tenido más remedio que ceder».
La alcaldesa del PdeCat llamó directamente al director del hotel este martes. «Le ha dicho que o nos echa o paraliza el expediente de una licencia de reformar total del hotel», asegura el agente, al tiempo que afirma que el dueño recibió varias llamadas más: amenazas de muerte a los padres del dueño, quemar el establecimiento o incluso amenazar a los «hijos pequeños”.
«Nosotros, con todo el agradecimiento hacia estas personas que nos han tratado tan bien, nos vamos para que ellos no tengan mas problemas. 250 guardias nos vamos… no sabemos a donde», indicaba el guardia civil.


