El Gobierno, presidido por Mariano Rajoy, pretende recaudar cerca de 6.200 millones de euros a través de una batería de subida de impuestos.
Esta nueva batería de carga fiscal estará centrada en la reforma del Impuesto de Sociedades, con la que prevén ingresar cerca de 4.500 millones de euros, aunque como siempre reprecutirá negativamente en el bolsillo de los contribuyentes.
Más cuotas a la Seguridad Social
Subidas de los impuestos al alcohol y tabaco
El Consejo de Ministros aprobará el viernes un conjunto de medidas que incluirán además de la reforma del Impuesto de Sociedades, un retoque de los impuestos del alcohol y del tabaco, así como un nuevo gravamen o tasa a las bebidas refrescantes carbonatadas.
Límite de pagos en efectivo
Con estos últimos impuestos especiales, el Ejecutivo prevé ingresar cerca de 200 millones de euros, que se sumarían a los 4.500 millones procedentes de Sociedades y a los 1.500 millones que también recaudará con varias medidas de lucha contra el fraude en el IVA, como el suministro inmediato de información del IVA, el límite de pagos en efectivo a 1.000 euros y el endurecimiento de los aplazamientos. Aunque está ultima medida, como ya ha pasado con la de 3.000 euros, es tán fácil eludirla como dividir los pagos.
El Ejecutivo quiere que el grueso de la recaudación provenga del cambio en el Impuesto de Sociedades, con ensanchamientos de bases y eliminación de bonificaciones.
Aunque en un principio el Gobierno tenía intención de tocar el impuesto a los hidrocarburos, finalmente no habrá cambios en él.
