A mediados de mes de abril un grupo de okupas dejaban una carta en la puerta de un chalet del municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón en la que informaban a los vecinos de que habían llegado para quedarse. Con fecha 1 de marzo de 2017, se presentaron en la la lujosa Colonia de los Ángeles «como unos vecinos más del barrio». «Queridos vecinos, nos ponemos en contacto con ustedes con cortesía y amabilidad para explicarles por qué ahora, y de momento, pasamos a ser unos vecinos más del barrio», comenzaba la misiva. «Somos, como supondrán, los okupas que actualmente residen en los chalets unifamiliares en la Carretera Humera 64 (…) No somos yonkis, ni delincuentes ni tenemos coches de lujo aparcados en la puerta del que hoy es nuestro domicilio», exponían.

En el escrito también informaban de que son «8 personas» que no pretenden «asustarles, ni que nos vean como monstruos desalmados, sólo tenemos la intención de vivir» en tres chalets que «llevaban 8 años abandonados». En el resto de la carta, exponen que tenían intención de «sanear la imagen del inmueble», e incluso, «pedir al 010 del Ayuntamiento de Pozuelo cubos de basura» para poder tirar sus desperdicios.
No obstante, la semana pasada el Juzgado de Instrucción número 3 de Pozuelo condenó a una multa de 180 euros a dos hombres y una mujer por un delito leve de usurpación y les instó a abandonar la vivienda en 15 días. «Ha sido un sinvivir», señala otro. «Robaban la luz, el agua y vendían droga hasta a los niñatos de La Finca. Al mes de que llegaran hubo un incendio, se peleaban… ha sido una desgracia para nosotros», cuenta el mismo hombre. «Llegaban madres con buenos coches a llevarles el bocadillo y el tupper a sus hijos que andaban por aquí», apunta una cuarta vecina a Libremercado.com