Los radicales de la CUP, extrema izquierda independentista catalana, han puesto ahora en el centro a la «violencia policial desproporcionada» en las cargas de Mossos de Esquadra, quienes defendían las instituciones durante los altercados vividos en Barcelona.
La CUP, lejos de hacer autocrítica, ha afirmado que los Mossos, que no pueden usar ahora pelotas de goma para disolver manifestaciones, ha atacado a los agentes acusándoles de usar la «violencia policial totalmente desproporcionada». En total hubo un centenar de heridos, de los que 23 son agentes de los Mossos. Asimismo, ha exigido «explicaciones públicas a toda la cadena de mando» del operativo.
En un comunicado, la formación anticapitalista ha pedido también la dimisión del delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, así como «el final del secuestro de las instituciones catalanas por parte del Estado». El texto asegura que ayer, en las manifestaciones convocadas a raíz de la detención de Carles Puigdemont en Alemania, «en muchos casos se vulneraron los principios de garantías de derechos», ya que «se utilizaron las porras por encima de la cintura» y, en Barcelona, «las furgonetas amenazaron a los manifestantes de atropellarlos».

La CUP, ni una autocrítica
Además, la CUP denuncia el uso de escopetas de pelotas de goma, que fueron prohibidas por el Parlament, aunque estas se utilizan también para disparar las salvas, práctica esta sí legal.
«La CUP está al lado de los que luchan ahora y siempre a favor de los derechos sociales, civiles y políticos. Gracias por salir a las calles, a las carreteras, a los balcones, a las plazas», prosigue el comunicado. Asimismo, los anticapitalistas reiteran su «compromiso con la desobediencia civil no violenta como estrategia colectiva de acción política».
Por su parte, los sindicatos de los Mossos de Esquadra han salido hoy en defensa de la actuación de los agentes del cuerpo durante los disturbios de ayer en las protestas por la detención del expresidente Carles Puigdemont, han exigido respeto y han pedido que no se politice a la policía autonómica.
Un total de 23 agentes de los Mossos de Esquadra resultaron ayer heridos leves en los incidentes en Barcelona, donde grupos de independentistas les arrojaron multitud de objetos cuando mantenían un cordón de seguridad para evitar que accedieran junto a la Delegación del Gobierno, en un dispositivo en el que efectuaron varias cargas.
Los congregados, convocados por los autodenominados Comitès de Defensa de la República (CDR) corearon cánticos en contra de los Mossos d’Esquadra, actualmente controlados por el Gobierno tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución, con expresiones como «viva Trapero«, en alusión al exjefe de la policía catalana, actualmente imputado por sedición por la supuesta pasividad de los Mossos el 1-O.
En un comunicado, el SAP-Fepol, el sindicato mayoritario de los Mossos, ha mostrado su apoyo a la labor de los antidisturbios durante la jornada de ayer, en la que ejercieron «con profesionalidad su difícil labor». El SAP-Fepol asegura en la nota que respeta las manifestaciones de ayer en Cataluña, aunque condena de forma «rotunda» las agresiones que recibieron los agentes.
Una politización de la actuación policial no beneficiaría en ningún caso la función policial
«Hacemos un llamamiento a la sociedad y la instamos a actuar con calma y serenidad. No hacerlo así complica, y mucho, nuestra labor«, apunta el sindicato, que reclama a todos los actores «políticos y sociales» que muestren su «apoyo merecido» a la «delicada labor» que afrontan los Mossos d’Esquadra.
«Una politización de la actuación policial no beneficiaría en ningún caso la función policial y es necesario, ahora más que nunca, ponerse al lado de los Mossos», afirma el sindicato mayoritario.
En la misma línea, el Sindicato de Mossos d’Esquadra (SME), ha mostrado su apoyo a los agentes que actuaron ayer en Cataluña y ha lamentado que la policía catalana se acabe convirtiendo «en el objetivo de una parte de los que protestan».
«El SME respeta todos los actos cívicos y pacíficos de protesta que se están produciendo en Cataluña, pero condenamos de forma rotunda todas y cada una de las agresiones que están sufriendo los agentes», señala el sindicato en un comunicado.


