Ignacio Martínez, director general de EQA, habla de la nueva ley ISO 37.000/1, y de cómo intentará prevenir a las empresas de los sobornos.
La norma ISO 37.000/1, que entró en vigor en octubre, ¿a qué obliga y a quién afecta?, nos lo explica Ignacio Martínez: «si bien técnicamente es un sistema de gestión para prevenir el soborno en las organizaicones, el 2% del PIB mundial va a pagar sobornos según el FMI, y se crea esta norma para prevenir estas prácticas».
«Las empresas lo que hacen son identificar sus riesgos desde el punto de vista del soborno y establecer controles para prevenirlo. Esta ley toca de lleno los recursos humanos de las empresas. Desde el proceso de selección a procesos de formación, sensibilización…todo implica a la empresa. Y que quién denuncie pueda mantenerse en la más estricta confidencialidad».
Las cifras arrojadas por el FMI parecen alarmantes, así las valora el director general de EQA, «todas las empresas deben de estar metidas, cuando hablamos de soborno se nos vienen a la cabeza todo tipo de situaciones. Cualquier organziación es susceptible de suplantar el delito. El soborno se peude dar ofreciéndolo o aceptándolo, por lo tanto hay particularidades dependiendo de las empresas».
Complaints y sobornos, muy relacionados
«Está muy relacionado, es un cumplimiento, ha invadido últimamente nuestra lectura, y es porque es un recorrido y un movimiento dentro del cumplimiento dentro de las organziaciones, y aquí más después de los cambios en el Código Penal».
«La empresa que no tenga esta aplicación de la ley sería un agravante, pero con matices, lo que pide el Código Penal es que las empresas tengan un programa de prevención penal, será la persona la que cometa el delito, pero la empresa debe controlar todo esto, si no, será culpable. Y esto es igual tanto para el sector público como para el privado».
