El Estado francés ha vendido las acciones de Renault que compró hace dos años por iniciativa del ex ministro de Economía y actual presidente, Emmanuel Macron. La operación de venta del 4,73% hace que Francia ya no tenga voto doble en las decisiones estratégicas del grupo automovilístico.
Con la venta, el Estado ha obtenido una plusvalía de 55 millones de euros tras subir el impuesto de Sociedades a las multinacionales con una facturación superior a los 1.000 millones de euros. Según el comunicado firmado por el ministro de Economía, Bruno Le Maire, recogido por Efe, Francia ha vendido un total de 14 millones de títulos de Renault por unos 1.210 millones de euros.
En este sentido, Francia vuelve a tener el 15% del capital de Renault antes de la polémica adquisición promovida por Macron, que abrió en 2015 una crisis entre la japonesa Nissan, controlada en un 43,4% por Renault. El grupo japonés tiene un 15% del fabricante francés.
Las conversaciones fructificaron en un acuerdo en 2016 entre Renault y el Estado por el que éste mantiene sus derechos de voto doble para las «decisiones estratégicas estructurales» del grupo, lo que permitió, según el ministro, «tranquilizar plenamente a Nissan sobre la ausencia de voluntad del Estado de dañar el equilibrio de la alianza». Con el pacto se puso fin a ocho meses de tensiones internas en el seno del grupo, tras el choque entre el fabricante nipón, que no quería ver sus decisiones influidas por París, y el Estado francés, que quería mantenerse como accionista de Renault.
El acuerdo prevé que Francia mantenga el principio de doblar los derechos de voto en las juntas de accionistas introducido por el actual Gobierno para favorecer a los accionistas más estables en las empresas.
El principio de doblar los votos entrará en vigor, como estaba previsto, en abril próximo, pero París se compromete a limitarlos al 17,9 % o, como máximo, al 20 % si hay un quorum “inhabitualmente elevado”.
La venta se enmarca dentro del programa de venta de activos estatales por más de 10.000 millones de euros anunciado por Le Maire, que permitirá lanzar un fondo para financiar proyectos de «innovación de ruptura».
La desinversión obedece a reducir el déficit excesivo
Renault informó hoy en un comunicado de que ha adquirido el 10 % de las 14 millones de acciones vendidas por el Estado, con el objetivo de lanzar una oferta reservada a empleados y exempleados del grupo.
Asimismo, saludó la venta de las acciones, que «marca el apoyo del Estado accionista al refuerzo de la Alianza y se produce en un clima de confianza consolidado entre Renault y su accionista principal».
La limitación de los derechos de voto del Estado se aplicaba a las decisiones que se tomen en las juntas de accionistas ordinarias, excepto las que tengan que ver con el reparto de dividendos y la nominación de administradores por parte del Estado, y las que afecten a activos que se refieran a más del 50% de la empresa.
Sin embargo, no se aplicará en situaciones “de carácter excepcional” como las relativas a la modificación de la alianza o la recuperación de derechos de voto del fabricante japonés en el francés. Tampoco se aplicará cuando se trate de anunciar una oferta pública sobre Renault y la superación de la barrera del 15 % en el capital de Renault por un tercero, incluido Nissan, agregó.


