Madrid y Cordish, promotora del macroproyecto de Torres de Alameda, no han fijado aún una fecha para reunirse de nuevo y tratar de solventar las notables diferencias de opinión y criterio.
El principal obstáculo es la supuesta inversión de 340 millones de euros que, según Madrid, tendría que poner para llevarse a cabo el plan. No obstante, la empresa estadounidense ha afirmado que no necesita ni un céntimo público para desarrollar este complejo de ocio que impulsaría esta zona de Madrid con la creación de 56.000 empleos.
Según Madrid, por boca de su portavoz, Ángel Garrido, las diferencias no se deben a una interpretación del lenguaje o a una «confusión idiomática», pero tampoco hay una fecha para arreglar estos posibles malentendidos.
Los directivos de Cordish se han trasladado a Madrid para reunirse con responsables de la Comunidad tras el rechazo regional al proyecto de complejo de ocio Live Resorts Madrid, en el municipio de Torres de la Alameda.
La compañía estadounidense indicó ayer en un comunicado que quería aclarar «los puntos que puedan no haber quedado claros en la tramitación del expediente» del proyecto, que incluiría hoteles, restaurantes, oficinas, cines, un teatro, un centro de convenciones y una zona de juego.
Garrido ha asegurado que el Gobierno madrileño está «encantado siempre» de reunirse con empresarios que quieran traer a la región proyectos beneficiosos, pero ha insistido en que no se ha fijado fecha alguna para verse con los representantes de Cordish.
El portavoz ha explicado de nuevo los motivos del rechazo al proyecto del grupo estadounidense, entre ellos, que el promotor «no garantizaba la construcción del complejo en su conjunto; se preveía solo el inicio con la almendra central con una inversión cercana a los 500 millones de euros».
Además, que Madrid debía asumir unas inversiones de unos 340 millones en infraestructuras, mientras que Cordish invertiría unos 500 millones en levantar esa almendra central. «No parecía ser muy equivalente la inversión de la empresa con el desembolso que tenía que hacer la Comunidad«, ha opinado Garrido. No obstante, Cordish desmiente que necesite dinero público alguno.
Respecto a la afirmación de Cordish de que tal vez hubo una «confusión idiomática» entre la empresa y la Comunidad, Garrido ha respondido que los técnicos del gobierno regional no han tenido ninguna confusión, «lo que han tenido es el principio de interés general por encima de todo».
Madrid y el Eurovegas de Torre de Alameda, una cuestión de idioma
Noticias 28/03/2017
