El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha insultado tanto a la oposición al régimen bolivariano como a la Organización de los Estados Americanos, OEA. Les tacha de fraude y les acusa sin pruebas de «conspirar contra el país».
La dictadura que quiere instaurar Maduro en Venezuela ha tenido una fuerte presión internacional e incluso de los miembros de la OEA, a excepción de Bolivia. Para Maduro, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, es «polvo cósmico, basura de la historia».
«Nosotros seguiremos nuestro camino con la OEA o sin la OEA. Tanto la OEA como la Asamblea son un fraude. No perdamos el tiempo con esta gente», ha asegurado Maduro, según recoge el Diario Las Américas. «A la OEA se le pasó su tiempo, ya es cuestión del devenir de la historia para que termine hundiéndose en el olvido de la historia», ha continuado, sin referirse cómo va a solucionar la grave inestabilidad de Venezuela, que atraviesa una crisis histórica con la población en la miseria y la inflación en un 720%.
En un acto oficial en la región central de Guárico, Maduro ha criticado a la OEA por debatir sobre la situación que atraviesa en Venezuela, donde los jueces del Supremo han intentado quitar la soberanía a la Audiencia Nacional, controlada por la oposición.
El organismo se reunió esta semana para hablar sobre la crisis institucional en Venezuela después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) emitiera una sentencia que despojaba a la Asamblea Nacional de sus funciones y luego retrocediera sus pasos tras la presión internacional. Asimismo, Maduro cree que la OEA no está legitimada para debatir sobre Venezuela sin su consentimiento, pese al respaldo de la oposición, que controla la Cámara parlamentaria y muestra la división de poderes.
Además, Maduro afirmó que Almagro hizo con la OEA lo que el ex líder legislativo Henry Ramos Allup con la Asamblea, pues considera que desde el año pasado el foro legislativo bajo control opositor está debilitado por sus propios errores.
«Enfrentamos una arremetida loca de la oligarquía y el imperialismo. Estoy seguro que el señor (Dios) los va a reprender con el mayor castigo que es la indiferencia. Ellos todos los días están saboteando, conspirando, haciendo daño», ha continuado el sucesor de Hugo Chávez.
La mayoría opositora en la Asamblea Nacional ha acordado rechazar el «golpe de Estado», al tiempo que inicia el proceso para destituir a los siete magistrados chavistas del Supremo, quienes firmaron las polémicas sentencias contra el foro legislativo.
En el debate, los diputados denunciaron que los magistrados cometieron una falta grave al romper el orden constitucional con las sentencias y se basaron en la declaración de la fiscal general, Luisa Ortega, quien dijo que los fallos atentaban contra el modelo de república plasmado en la Constitución. El oficialismo afirmó que la Asamblea no tiene facultad para remover a los magistrados y acusó a la bancada mayoritaria de intentar un golpe contra el TSJ.


