Mediaset se agarra al pasado en busca del futuro y Sacyr se agarra a sus nuevos proyectos

Noticias 22/12/2016

Los Berlusconi aseguran que conservarán la compañía ante el interés de Vivendi. Desde Sacyr tienen más de 2.000 millones en deuda ligada a proyectos. Ambas compañías cerrarán el año rodeados de incertidumbre.

Mediaset no dejará de ser italiana

El gigante de telecomunicaciones Mediaset protagonizaba este inicio de semana una espectacular remontada en bolsa. Los rumores aseguran que Vivendi se acabará haciendo con la compañía, de la que ya posee un 25,75%, y las negociaciones entre sus actuales propietarios (la familia Berlusconi) y Vivendi son ampliamente conocidas.
El grupo francés ha logrado elevar sus derechos de voto por encimad el 26%, y trata de acercarse al tercio del voto en el consejo, para terminar haciéndose con la compañía. El problema lo veíamos esta tarde en declaraciones al diario “La repubblica». Pier Silvio Berlusconi (hijo del expresidente Silvio Berlusconi) asegura que no venderá la compañía, y que no tiene intención de dejar que el grupo de telecomunicaciones italiano caiga en manos extranjeras. Desde la filial del grupo en España viven con cautela estas negociaciones, y el valor oscila en bolsa haciendo eco a su matriz italiana (aunque los movimientos se dan siempre con menor volatilidad).

Sacyr confía en los nuevos proyectos

La compañía está pendiente de conocer el resultado de varios concursos (entre ellos un puente valorado en 1.000 millones en Panamá), y de ello dependerá en buena medida su beneficio el próximo año. Manuel Manrique, presidente de Sacyr, ha hablado en numerosas ocasiones de la necesidad de una reconversión de la compañía, dejando de ser una mera constructora para convertirse en una ingeniería capaz de gestionar los distintos proyectos.
El rotativo “La estrella de Panamá” habla de los retos que tiene por delante la compañía española en dicho país, y asegura además que las relaciones entre el gobierno panameño y la compañía han mejorado mucho en los últimos meses. Una mejora en las relaciones que ayudará en esa reconversión que busca Manrique, y que le permitirán aumentar su margen de beneficios más allá de los ingresos extraordinarios (que vimos en 2015, como la venta de Testa, y que no se han producido en este 2016).
Como curiosidad, además, el diario habla del beneficio que lograrán las constructoras el próximo año gracias a la elección de Donald Trump como presidente estadounidense. Aunque todavía está por confirmarse en forma de presupuesto, el aumento estatal en infraestructuras en Estados Unidos repercutirá positivamente en Sacyr, que tratará de hacerse también con varios proyectos en el país norteamericano en el próximo trimestre.

Esta noticia habla de:

Noticias relacionadas