Los economistas consultados por el Banco Central Europeo (BCE) han revisado a la baja sus pronósticos de inflación en la zona del euro para 2016 y 2017, por la caída de los precios del petróleo, lo que justifica los agresivos estímulos monetarios aprobados.
Los expertos consultados por el BCE prevén ahora para 2016 una inflación del 0,3%, en comparación con el 0,7% calculado en la encuesta anterior.
Asimismo prevén una inflación del 1,3% para 2017, una décima menos, y del 1,6% para 2018, en este último caso como habían proyectado en la encuesta del primer trimestre.
Los economistas consultados por el BCE estiman una tasa de inflación a largo plazo del 1,8%, que se acerca al objetivo de la entidad monetaria, que es un porcentaje cercano pero siempre por debajo del 2%. También han revisado a la baja dos décima sus pronósticos de crecimiento para este año hasta el 1,5% y para el 2017, hasta el 1,6%.
Tanto como para 2018, como a largo plazo prevén una tasa de crecimiento en la zona del euro del 1,7%. El desempleo de la zona del euro se situará en el 10,1% este año, dos décimas menos de lo proyectado en el primer trimestre.
Los expertos prevén que el desempleo alcanzará el 9,7% de la población activa en la zona del euro en 2017 (9,9%) y del 9,3% en 2018 (9,4%). A largo plazo, los expertos del BCE prevén un desempleo en la zona del euro del 8,8%, dos décimas menos de lo que calculaban antes.
El consejo de gobierno del BCE dejó ayer el precio del dinero en el 0% y decidió seguir cobrando a los bancos un 0,40% por los depósitos a un día en la entidad monetaria. EL BCE va a comenzar en junio a comprar deuda corporativa de empresas que no sean bancos, incluidas las compañías aseguradoras, con grado de inversión.
La entidad monetaria ha ampliado este mes las compras de deuda pública y privada hasta 80.000 millones de euros mensuales, 20.000 millones de euros más de lo que ha adquirido este último año. En total, el BCE va a aumentar su balance en 1,7 billones de euros. Asimismo va a inyectar liquidez a cuatro años a un tipo de interés del 0%, comenzando en junio la primera operación de refinanciación de este tipo.
