Los consejos de administración de las empresas españolas pagan el peaje de las puertas giratorias -colocación de políticos tras perder la poltrona- y cuentan con un promedio de 11,6 miembros, superior a la media de 9,3 de los consejos del resto de países europeos, según los datos de la consultora ISS.
En cuanto a la presencia de mujeres, apenas hay un 16% en el máximo órgano de gestión de las empresas españolas, menos de la mitad del promedio europeo, a pesar de que España también está mejorando en este aspecto.
El número de presidentes que desempeñan simultáneamente el cargo de director ejecutivo está muy por encima del resto de países europeos, ya que en muchos de ellos la separación entre ambos puestos es una práctica obligatoria.
Buen Gobierno Corporativo
Estos datos han sido aportados en la Jornada Profesional Internacional de Buen Gobierno Corporativo, que ha inaugurado el secretario general de la Organización Internacional de Supervisores de Mercados de Valores (IOSCO, por sus siglas en inglés), Paul Andrews, quien ha instado a los responsables de las compañías a incluir «voces críticas e independientes» en sus consejos.
En opinión de Andrews, a veces «se necesita una persona que levante la mano y diga: Para», lo que ha ejemplificado en el crac vivido en EEUU en 2008, cuando «no había los suficientes adultos» en los consejos de administración de las empresas.
El secretario general de IOSCO ha señalado a los países emergentes como el mayor desafío para la regulación financiera, ya que en ellos los organismos de supervisión están menos implantados y las empresas aportan menos información sobre composición, funcionamiento y las operaciones que realizan.
Andrews ha defendido una mayor coordinación de la regulación financiera por las dudas de la multiplicidad de entidades dedicadas a ello.
