La ampliación de capital de Liberbank da dos opciones a los inversores. Por un lado, acudir vía acciones y comprarlas, o bien acudir vía derechos y pagar las acciones nuevas a 0,25 euros cada título.
En el mercado, ahora mismo es más rentable para los inversores acudir a la ampliación vía derechos. En concreto, las condiciones de la ampliación conllevan comprar 19 derechos para poder suscribir después 41 acciones nuevas.
De esta forma, y a 0,286 euros por derecho, los inversores pagarán un total de 15,684 euros, mientras que las acciones de Liberbank cotizan a 0,391 euros, por lo que comprar 41 acciones equivale un desembolso de 16,031 euros. Los inversores que acuden vía derechos se ahorran más de un 2%.
Los derechos de la ampliación de Liberbank dejarán de cotizar a partir del cierre de la Bolsa el próximo 10 de noviembre. los inversores que quieran acudir a la misma podrán hacerlo mediante estas vías, aunque también hay traders dedicados a sacarle rendimiento con la compra-venta de derechos. Las acciones nuevas, equivalentes a 500 millones de euros, alcanzan un número total de 1.996 millones y tendrán un precio de 0,25 euros por acción.
Liberbank no está exento de riesgos. La propia entidad advierte del riesgo que corre en caso de «una repentina retirada de fondos» o de «escasez de fondos en los sistemas bancarios o monetarios». En este sentido, avisa a sus accionistas que podría entrar en causa de resolución, siguiendo los casos de Banco Popular, que fue vendida al Santander por el precio simbólico de un euro. Esta advertencia, incluida en su folleto aprobado en la CNMV, se suma a una ya larga lista de riesgos que presenta la entidad financiera, que suma un total de 24.
Dentro de esta listase encuentran: Riesgo de crédito, regulación financiera, la exposición al riesgo de construcción y promoción inmobiliaria en España, riesgo reputacional, cambio en el crecimiento de España,descenso de la calificación crediticia de España y de Liberbank, sensibilidad a los tipos de interés, test de estrés, falta de liquidez, la nulidad de las cláusulas suelo, la mayor competencia, fluctuaciones de los precios de las acciones y de los bonos y otros factores de mercado, entre otros.


