Arabia Saudí ha elevado la tensión contra Irán por el precio del petróleo. Ambas potencias productoras han roto las relaciones debido a las cuotas fijadas en el seno de la OPEP.
La nueva guerra abierta entre ambos se debe a que Irán no cesa en su empeño en recuperar las cuotas perdidas por el bloqueo impuesto por EE UU y la Comunidad Internacional. Arabia Saudí ha amenazado con incrementar la producción, provocando así una nueva brusca caída del precio del petróleo.
Esta nueva guerra ya está repercutiendo en el precio del petróleo, que ha perdido cerca de un 2% este viernes, hasta cerca de los 45,5 dólares, más de un 12% menos desde los máximos anuales. La disputa entre Arabia Saudí e Irán prosigue así con un nuevo cruce de declaraciones e intenciones, más cuando los dos países luchan frente a frente en Siria y Yemen.
El pasado mes de octubre la tensión se elevó debido a la pretensión de Irán de aumentar su producción en 500.000 barriles diarios, mientras Arabia Saudí se mostraba favorable a limitar el suministro. Ahora, pocas semanas después, Irán no cede en su objetivo y Arabia contraataca con una amenaza que provocaría un desplome del petróleo, beneficiando así a países importadores y aerolíneas, mientras que las petroleras volverían a estar bajo la presión en un momento en el que el precio del petróleo había subido cerca de un 80% desde mínimos.
La próxima cita clave de la OPEP será el próximo 30 de noviembre y la tensión entre ambos se pondrá encima de la mesa. «Los saudíes han amenazado con elevar su producción a 11 millones de barriles diarios e incluso 12, bajando los precios del petróleo», han asegurado fuentes de la reunión entre Arabia Saudí e Irán celebrada este viernes a Reuters.
«Arabia Saudí no amenaza, Arabia Saudí no produce más de lo que los clientes necesitan», ha asegurado una fuente del país árabe a la agencia. «Todos los productores de petróleo podrían aumentar su producción si no hay acuerdo, esto es un hecho», ha añadido.
Arabia Saudí ha subido su producción hasta niveles récord, es decir, entre 10,5 y 10,7 millones de barriles diarios, y un incremento por encima de este nivel inundaría el mercado de petróleo, más cuando la demanda no es tan elevada para absorber toda la oferta. Esta estrategia de Arabia Saudí ha sido duramente criticada por otros países de la OPEP, como Rusia y Venezuela. Irán ha puesto su techo de producción en los 4,2 millones de barriles diarios, frente a los 3,85 millones que produce actualmente.
El petróleo, bajo presión por la nueva guerra entre Arabia Saudí e Irán
Mercados 04/11/2016
