La farmacéutica anglo-sueca AstraZeneca registra un desplome del 16% en Bolsa tras corrobarse el fracaso de su principal fármaco contra el cáncer, ya que los resultados esperados no se han dado en las clínicas.
Los títulos de la empresa con sede en Cambridge (sureste de Inglaterra) lideraban la tabla de perdedores en la Bolsa de Valores de Londres a las 10:30 GMT, con un retroceso del 16,09% hasta 42,90 libras (unos 48,17 euros), tras presentar sus resultados financieros correspondientes al primer semestre de 2017.
En los seis meses de enero a junio, AstraZeneca tuvo un beneficio neto de 1.303 millones de dólares (1.113 millones de euros), frente a unas pérdidas de 636 millones de dólares (543 millones de euros) en el mismo periodo de 2016.
El beneficio operativo fue de 1.842 millones de dólares (más de 1.570 millones de euros), un 37% más que en el primer semestre del año pasado, y la facturación cayó un 11%, hasta 10.456 millones de dólares (8.930 millones de euros).
Según explicó la empresa, afectó a la caída de las ventas la pérdida de la patente exclusiva de los fármacos Crestor y Seroquel en los Estados Unidos, así como las condiciones menos favorables en mercados emergentes como América Latina y Arabia Saudí y litigios en varios países, entre ellos España (Crestor), Brasil o Canadá.
Con todo, lo que más impactó al mercado fue la confirmación por parte del consejero delegado, Pascal Soriot, de que el medicamento contra el cáncer de pulmón Imfinzi, del que se anticipaban grandes ventas, no arrojó los resultados esperados en las pruebas clínicas bautizadas como Mystic.
Combinado con otro componente, este fármaco, destinado a mejorar el sistema inmunológico -el mercado oncológico en ascenso-, no pudo mejorar la expectativa de vida de los pacientes más que la habitual quimioterapia.
«Pese a los resultados iniciales, debemos ser pacientes, mientras prosigue la prueba Mystic según lo planeado, para evaluar los resultados totales de supervivencia», declaró Soriot.
Según los analistas, AstraZeneca y sus accionistas confiaban en que este medicamento generaría en torno a unos 7.000 millones de dólares (5.980 millones de euros) en ventas para 2022.
Pese a todo, Soriot, del que se ha informado que podría fichar por la rival israelí Teva, consideró que los resultados presentados hoy «se ajustan a las expectativas, con el impacto de la pérdida de la exclusividad sobre Crestor y Seroquel en EEUU».
En cuanto al año 2017, la empresa espera que su facturación baje del orden de «un porcentaje de un único dígito, bajo o medio», con un impacto negativo del cambio de divisa de «un porcentaje de un solo dígito, bajo».
