Arabia Saudí ha logrado colocar 15.945 millones de euros, 17.500 millones de dólares en su primera emisión de deuda en los mercados internacionales.
La demanda de estos bonos alcanzó los 67.000 millones de dólares, unos 61.000 millones de euros al cambio, según ha señalado el Ministerio de Finanzas en un comunicado, publicado por la agencia oficial SPA. De esta forma, la demanda fue de 4,2 veces a la oferta, mostrando así la fortaleza del país árabe que realizará la mayor OPV de la historia con el 5% de Aramco, la mayor petrolera del mundo.
Según la nota, esta operación se enmarca en el programa internacional de reciente creación para emitir deuda pública. En un principio se informó de que Arabia Saudí iba a colocar entre 10.000 y 15.000 millones de dólares de deuda en los mercados, pero finalmente esta cifra aumentó debido al interés mostrado por los inversores.
La emisión de deuda se ha realizado mediante la colocación de bonos a cinco, diez y treinta años. Los bonos a cinco años tienen un interés de 160 puntos básicos sobre los bonos similares de EE UU, mientras que a 10 y 30 años tienen una prima de 185 y 235, respectivamente.
Esta entrada en los mercados internacionales es una de las medidas adoptadas por Arabia Saudí para reducir la deuda pública y el déficit, causados por la caída de los precios del petróleo.
Arabia Saudí está reestructurando su económica para disminuir la dependencia del crudo como fuente principal de ingresos y favorecer los sectores productivos no petroleros.
La emisión de bonos, un primer sondeo a la OPV de Aramco
Con esta emisión, Arabia Saudí ha sondeado el mercado un año antes de la salida a Bolsa de Aramco, la mayor petrolera del mundo, que pondrá en Bolsa solo el 5% de su capital, un paquete valorado en 100.000 millones de dólares.
De esta forma, la valoración de la compañía de Arabia Saudí alcanzaría los dos billones de dólares, el doble que el actual PIB de España, y superaría con creces cualquier OPV realizada hasta la fecha.
La salida a Bolsa de Aramco está prevista para 2018 y según ha prometido su presidente, Amin H. Nasser, en el XXIII Congreso Mundial de Energía, será “la mayor jamás vista”.
