Banco Santander y BBVA han dado a conocer sus cuentas esta semana. La entidad presidida por Ana Botín ha cosechado 3.600 millones de euros, un 24% más, mientras que la presidida por Francisco González sitúa su beneficio por encima de los 2.300 millones.
Ambas entidades, cuya comparativa en empleados, número de accionistas y sucursales ha realizado este medio, han cerrado prácticamente planas en la jornada de Bolsa donde han cotizado sus cuentas.
En el caso de Banco Santander, recuerda Meigatrader a preguntas de Intereconomía.com «acaba de cerrar este mes de julio una ampliación de capital», por valor de 7.072 millones de euros, y que el lunes día 31 comienzan a cotizar las nuevas acciones. La premio a la mejor tuitera de Bolsalia 2014 apuntaba a Intereconomía.com que una de las alternativas en esta operación era vender los derechos de la ampliación en los primeros días de cotización, para después esperar comprar las acciones a 5,5 euros por título. La estrategia sencillamente ha salido perfecta, ya que se ha podido vender el derecho a 0,1 euros por título -casi en máximos- y la acción llegó a tocar los 5,501 euros en intradía.
En este sentido, ha destacado la importancia de mantener los 5,5 euros por acción, poniendo de margen hasta los 5,25 euros, ya que puede salir al mercado los más de 1.400 millones de títulos de la ampliación de capital.

Asimismo, ha destacado la tendencia alcista robusta de Banco Santander desde julio de 2016, pero hace unas semanas se ha podido introducir en una zona de posible «descanso», por lo que para consolidar niveles debería superar nuevamente los 6 euros por acción, un nivel con el que podría romper la directriz bajista que marca desde los máximos del mes de mayo de este 2017 y que frena la cotización. En caso de superar estos obstáculos, Santander podría volver a los 6,88 euros, un nivel que daría acceso a los 7,25 y 8,32 euros como objetivos.
En cuanto al BBVA, la situación es muy parecida a la de Banco Santander, pero sin la ampliación ni la compra por un euro de Banco Popular. A su juicio, los accionistas que estén en el valor podrían aguantar siempre y cuando no pierda los 7 euros por acción, una caída del 9,6% respecto a los niveles actuales, en los 7,71 euros por título. En ese caso, podría entrar en un terreno conflictivo.
En caso de entrar, aconseja colocar el stop en cierre semanal, pero aprovecharía para comprar por debajo del 7,2. El objetivo de la inversión sería alcanzar primero la zona de los 8 y 8,35 euros, para luego ir a por los 9 euros por acción.
Según Meigatrader, los dos valores serán en parte responsables de la subida o caída del IBEX 35. De esta forma, los movimientos de ambos bancos serán tomados en cuenta a la hora de tomar decisiones sobre la Bolsa española.