Bankia lidera las pérdidas en el IBEX 35 tras las declaraciones de Luis de Guindos, ministro de Economía, sobre una posible compra o fusión con Banco Popular.
El ministro de Economía aseguraba ayer que Bankia podría presentar sus credenciales para comprar la entidad financiera presidida por Emilio Saracho. Cabe recordar que el Gobierno, a través del Frob, ostenta el 65% del capital, al tiempo que la entidad presidida por Ignacio Goirigolzarri ha anunciado un contrasplit a razón de cuatro acciones antiguas por una nueva para aumentar el precio de las acciones, pero sin diluir la participación al accionista.
Asimismo, Bankia está en pleno proceso de fusión con BMN, por lo que la entidad financiera tendría que realizar la integración del otro banco rescatado. En caso de ir a por el Popular, Bankia tendría que abonar entre 3.000 y 8.000 millones de euros, dinero que tiene provisionado por valor de 6.000 millones de euros.
Los expertos consultados por Intereconomía.com apuntan que al ser un banco nacionalizado y que aún no ha devuelto ni el 10% de su rescate es una operación muy complicada de llevar a cabo. No obstante, hay analistas, como UBS, que señalan que Bankia es el mejor posicionado para adquirir la entidad financiera, más cuando tiene el respaldo del Frob.
«Mi información es que (Bankia) está analizando la situación de Banco Popular igual que otros«, aseguró ayer de Guindos, unas declaraciones que contradicen sus propias afirmaciones sobre el Popular en semanas anteriores, como cuando señaló que la entidad es solvente, aunque también ha destacado que el futuro del Popular pasa por la decisión de sus accionistas.
El precio de compra se estipula en los 1,2 euros por acción, es decir, un 70% más del precio actual al que cotizan los títulos del Popular. De momento, no existe ninguna oferta vinculante ni tampoco una propuesta en firme para llevarse una entidad líder en la financiación a pymes.
El problema principal del Popular es la pérdida de confianza, ya que sus ratios de solvencia y capital, pese a ser bajos, están por encima de los requisitos exigidos por el Banco Central Europeo. No obstante, la caída del Popular, como entidad sistémica, sí podría dañar la credibilidad de España de cara a los inversores, por lo que es un escenario que habría que evitar a toda costa. Saracho espera ahora ofertas de cara a junio para estudiarlas, justo en el mes en el que se espera la compra de BMN por parte de Bankia.
