El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha confirmado que el organismo supervisor de la banca de la Eurozona actuará de nuevo en caso necesario para lograr un IPC del 2%.
Tras la reunión del consejo de gobierno, Draghi destacó en rueda de prensa el compromiso del BCE «de mantener un grado de expansión monetaria» adecuado para asegurar la estabilidad de precios en la zona del euro. Asimismo, ha asegurado que el seno del BCE no realizó ninguna discusión sobre la retirada de estímulos.
Mario Draghi ha asegurado que «los bajos tipos de interés funcionan» y han sido bajos también en otras regiones, como en EE UU. El consejo de gobierno discutió que existe escasez de algunos bonos de algunos países, que de momento no es un problema pero que podría dificultar la aplicación del programa de compras de deuda, según Draghi. De momento, el presidente de BCE hizo hincapié en que el programa de compra de deuda pública y privada se desarrolla bien.
Draghi confirmó que la entidad actuará de nuevo, en caso necesario, para lo que usará todos los instrumentos disponibles en su mandato, con el fin de llevar la inflación hasta algo por debajo del 2%.
Destacó el compromiso del BCE «de preservar un grado de expansión monetaria sustancial que es necesario para asegurar una convergencia sostenida de la inflación a niveles cercanos pero debajo del 2 %».
Draghi dijo que en diciembre «la evaluación del consejo de gobierno se beneficiará de las nuevas proyecciones macroeconómicas que se extenderán hasta 2019».
Previamente, el máximo órgano ejecutivo del BCE mantuvo su tipo de interés rector en el 0 % y seguirá cobrando a los bancos un 0,4 % por el exceso de reservas.
Este mismo jueves, el BCE ha mantenido los tipos de interés en el 0%, el mínimo histórico en la Eurozona.
Asimismo el BCE también decidió dejar inalterada la tasa de interés de la facilidad marginal de crédito, a la que presta el dinero a un día, en el 0,25%, mientras que tampoco ha movido la penalización de los depósitos de los bancos a un día, actualmente en -0,40%.
La entidad monetaria europea también dijo que prevé que “sus tipos de interés rectores se mantengan en los niveles actuales o en niveles inferiores, durante un período prolongado que superará con creces el horizonte de las compras netas de activos”.
El BCE también confirmó que va a comprar deuda pública y privada de la zona del euro por valor de 80.000 millones de euros mensuales hasta marzo de 2017 o más allá de esta fecha si fuera necesario, hasta que observe un ajuste de la inflación compatible con su objetivo, que es una tasa algo por debajo del 2%.
El BCE comenzó en abril a ampliar las compras de deuda pública y privada de la zona del euro hasta una cantidad mensual de 80.000 millones de euros. Hasta entonces había comprado durante un año deuda por un valor de 60.000 millones de euros mensuales.
Desde junio también adquiere deuda corporativa de empresas de la zona del euro con grado de inversión, también aseguradoras.
Estas compras de grandes cantidades de deuda se denominan expansión cuantitativa (quantitative easing en inglés, cuyo acrónimo es QE).
