CaixaBank está a punto de culminar su programa de recompra de acciones propias, ya que ha alcanzado un grado de ejecución del 99,4 % tras haber destinado 1.789 millones de euros a ello.
Desde que puso en marcha este plan, el pasado mayo, la entidad ha adquirido un total de 555 millones de acciones.
El importe máximo autorizado para ese plan era de 1.800 millones de euros. CaixaBank ya dijo desde un principio que ese programa no excedería del 10 % del capital social del banco y que su duración máxima sería de 12 meses.
El volumen actual de acciones propias comprado por el banco en el marco de este programa equivale por ahora a un 6,88 % del capital social del banco, según cálculos de EFE.
Se trata de un programa que forma parte de la remuneración prevista para el accionista en el marco del plan estratégico del banco hasta 2024.
Ya en mayo CaixaBank dijo que el objetivo del programa era reducir su capital social mediante la amortización de las acciones propias adquiridas, con el fin de contribuir a una mayor generación de capital.
Esa amortización de acciones podría comportar también que los principales accionistas del banco, es decir, la Fundación Bancaria La Caixa, a través de Criteria, con un 30,012 % del capital, y el Estado, a través del FROB, con un 16,117 %, elevaran su peso en el accionariado, con lo que ambos cobrarían más dividendos por su participación en la entidad.
Con el volumen de acciones propias comprado hasta ahora, Criteria podría superar un 32 % del accionariado y el Estado podría rebasar el 17 %, según fuentes financieras.
Con todo, fuentes de Criteria consultadas por EFE han declinado hacer comentarios sobre cómo se resolverá esta fase final del programa de recompra de acciones.
El protocolo de gestión de la participación financiera de la Fundación Bancaria La Caixa en CaixaBank, que es de abril de este año, recuerda que Criteria se comprometió con el BCE en mayo de 2016 a limitar los derechos de voto y económicos en CaixaBank «a un porcentaje del 40 % o inferior».
Esa fue una de las condiciones para dar luz verde a la desconsolidación de Criteria en CaixaBank.
Con todo, ese mismo protocolo también establece que Criteria no podrá participar en la votación de los consejeros independientes si supera el 31 % del capital.


