La crisis política en España que ha llevado a una nueva convocatoria electoral pone en serio riesgo el papel del supervisor de la Bolsa española. En octubre expira el plazo para renovar los cargos de presidente y vicepresidente, nombrados cada cuatro años, pero si se volviera a repetir la situación del pasado 20-D, el Gobierno en funciones no tendría potestad ni para renovarlo ni para modificarlo.
De esta forma, la CNMV quedaría descabezada, y sin la supervisión de la presidenta, Elvira Rodríguez, no tendría potestad para adoptar decisiones importantes.
Y es que, un Gobierno en funciones tiene muy limitados sus movimientos para adoptar decisiones de calado, como ya ocurrió con el ahora ex ministro de Industria José Manuel Soria, cuyas funciones las tuvo que asumir el ministro de Economía, Luis de Guindos, ante la prohibición de designar un nuevo ministro. Esta prohibición no solo se extiende al Gobierno, sino también a los entes dependientes del Estado, como es el caso de la CNMV o el Banco de España, aunque su cambio se espera para 2018.
Ante esta insólita situación en España, la CNMV podría no tener margen de maniobra a principios de octubre, mes en el que expiran los 4 años. Según publica Cinco Días, es inviable que el Gobierno renueve la cúpula de la CNMV, pese a que el reglamento exige tener preparado el cambio dos meses antes de que expire el plazo, es decir, en agosto debía designarse sucesor o bien la ratificación.
La CNMV ya ha movido ficha para evitar quedarse sin cúpula en octubre. De hecho, según fuentes a ese diario, se ha puesto el ejemplo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), cuya normativa sí contempla que la cúpula continúe en funciones en caso de que no se promulgue un real decreto que indique su cese correspondiente. No obstante, la normativa de la CNMV es tajante al respecto: solo cuatro años.
Y a este clavo se aferra la CNMV, que ha dado hasta tres posibilidades al Gobierno para poder mantener sus funciones intactas. «Primera, que el actual Ejecutivo elabore un real decreto específico para ampliar el mandato de las actuales presidenta y vicepresidenta. Segunda, que elabora una norma para que este eventual problema quede solventado de una vez y para siempre en el futuro. Y tercero, que se las mantenga en el cargo hasta que se publique un real decreto con su cese explícito», según ha considerado José Ignacio Vega, socio del departamento de Derecho Público y Sectores Regulados de Ramón y Cajal Abogados, a Cinco Días.
Otra de las vías es mantener el cargo, pero eso sí con los riesgos que conlleva. Y es que, si la presidenta de la CNMV firma una sanción, pero su tiempo ha expirado podría impugnarse la decisión.


