El IBEX 35 ha encadenado seis semanas al alza, con una ganancia acumulada del 11% en ese período. En esta semana que cierra ha subido un moderado 0,63%.
El IBEX 35 partirá el próximo lunes desde los 10.529 puntos, máximos anuales y niveles no vistos desde agosto de 2015. El resto de Europa ha registrado un comportamiento mixto, con Alemania e Italia a la cabeza de las pérdidas, un 0,75% y un 0,94% abajo, respectivamente, mientras que Londres y París suben un 0,36% y un 0,25%, respectivamente.
Las Bolsas están muy pendientes de la evolución de las nuevas tensiones geopolíticas, con Siria en el punto de mira tras la respuesta de EE UU al ataque con bombas químicas en el norte del país. Asimismo, las Bolsas pasan por alto el nuevo atentado en suelo europeo, donde han perdido la vida cuatro personas en Estocolmo.
La Semana Santa traerá el inicio de la temporada de resultados correspondientes al primer trimestre. La publicación de cuentas comenzará el próximo miércoles con Alcoa y algunos bancos, como JP Morgan y Citi. Se espera un incremento de beneficios durante el primer cuarto del año.
Dentro del IBEX 35 toda la atención se centrará en el sector financiero, por las dudas sobre el Banco Popular tras la rebaja de la agencia S&P a bono basura. El cambio a peor de la nota se produce en una semana convulsa para la entidad financiera, donde ha reajustado sus cuentas y ha visto la salida de su consejero delegado, Pedro Larena, que ocupó el cargo hace solo seis meses. Las pérdidas del Popular, según su auditor, alcanzaban los 4.888 millones de euros, pero la entidad presidida por Emilio Saracho descarta reformular las cuentas.
El Banco Central Europeo ha exigido un saneamiento inmediato de la entidad financiera, mientras que el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha asegurado que el Popular cuenta con una posición sólida de liquidez y solvencia, a pesar de una caída de más del 90% desde máximos históricos.
Tras estas moderadas subidas, Ramón Carrasco, analista financiero de Bankinter, ha indicado que las Bolsas se preparan para una corrección. A su juicio, la Semana Santa traerá una bajada de volumen de contratación, al tiempo que advierte de los riesgos por las tensiones geopolíticas en Siria. En cuanto a la volatilidad, cree que comenzará a subir y podría alcanzar los 20 puntos, un nivel en el que las fuerzas alcistas muestran cierta debilidad.
De esta forma, cree que la mayor demanda se centrará en activos considerados refugio, como el oro y el bund alemán. En cuanto al petróleo, Amílcar Barrios Vilallonga, Dirección de Inversiones de Tressis, ha señalado en su blog que la respuesta de EE UU a Siria por el ataque con gas sarín sobre población civil ha dejado «algo de nerviosismo» en los mercados.» Ni que decir del petróleo, altamente sensible al avispero que es Oriente Medio», ha continuado.
Por otro lado, ha puesto el foco también en el mensaje de la FED, que necesita ya rebajar el balance, mientras que el BCE solo ha puesto de manifiesto la necesidad de continuar entregando el dinero barato y abriendo las puertas a una nueva rebaja de los tipos.


