El IBEX 35 se enfrenta a una semana crucial con el cierre de los vencimientos trimestrales de opciones y futuros sobre índices y acciones del próximo viernes en todos los mercados cotizados, un hecho denominado en el mercado como «cuádruple hora bruja«. Asimismo, el mercado continúa digiriendo la resaca del Banco Central Europeo, BCE, quien pide a los Gobiernos políticas fiscales y reformas para favorecer el crecimiento y la inflación. Cabe recordar que el mandato único del BCE es la estabilidad de precios, y no el crecimiento, misión de la FED de EE UU.
El BCE ha marcado un punto de inflexión en Europa al señalar el fin del programa de compras de deuda privada y pública en marzo de 2017, aunque abrió la puerta a una prórroga. Asimismo, mantuvo invariable el montante mensual, 80.000 millones de euros, un hecho que decepcionó a los inversores, ya que se esperaba algún revulsivo.
Tras el BCE, el turno será de la FED de EE UU, que se reúne los 20 y 21 de septiembre para decidir si incrementa los tipos de interés y revalorizar así el dólar. No obstante, los datos macroeconómicos publicados hasta ahora han mostrado un mal comportamiento, primero la caída del índice de manufacturas y después las decepcionantes cifras de paro en agosto, con la creación de empleo muy inferior a la estimada por el consenso de los analistas.
El IBEX 35 cierra la semana con una subida del 1,3%, aunque ha llegado a ser superior al 2% al inicio de la última jornada. El viernes cedió un 0,83%, pero mantuvo los 9.000 puntos, un nivel clave para mirar de nuevo a los 9.300 puntos. Sin embargo, el soporte se sitúa en los 8.800 puntos, un nivel que no debería perder para no pasar apuros y mantener la vía libre a las subidas.
En caso de que el IBEX 35 rebote con fuerza desde este soporte, el IBEX 35 podría cerrar los huecos bajistas dejados en enero y volver al terreno positivo en el año. No obstante, para ello necesita la fuerza y empuje del sector bancario.
Con todo ello, los inversores aún pueden sacar rentabilidad de cara a la crucial próxima semana. El objetivo para la premio a la mejor tuitera de Bolsalia 2014, Meigatrader, es sacar un 5% en cada una de las posiciones.

Gráfico diario del IBEX 35. Fuente: Meigatrader
Santander tendría una opción de compra entre los 4 y 4,05 euros, con un stop de pérdidas en los 3,83 euros por acción, para lograr un primer objetivo en los 4,38 euros por acción, una plusvalía del 8,75% desde los 4 euros, y un segundo objetivo en los 4,85 euros, un 21% por encima del precio mínimo de compra.
IAG sitúa su nivel de compra por debajo de los 4,7 euros por acción, con un stop en cierre en los 4,42 euros. Los objetivos de IAG se situarían los 5,13; 5,30; y 5,84 euros. De esta forma, ofrecería un potencial del 9,1%, del 12% y del 24%, respectivamente.
Fuera del IBEX 35, Meigatrader se decanta por Sacyr, con un precio de entrada en los 1,72 euros o inferior. El stop de pérdidas se sitúa en los 1,58 euros, mientras que la inversión se situaría con vistas a los 2,02 y 2,33 euros por título. De esta forma, el potencial de Sacyr sería del 47% desde los niveles de compra.
La cartera conservadora del IBEX 35 para otoño
De cara al otoño, cargado de operaciones y movimientos empresariales, entre los que se encuentra la OPV de Telxius, la filial de torres de telecomunicación y cable submarino, Meigatrader recomienda tranquilidad a los inversores y esperar a recortes en el mercado para entrar con mejores perspectivas de revalorización.
La cartera para un perfil conservador se compondría de Santander o BBVA, Indra, BME, ACS, DIA, Inditex, Iberdrola, Gas Natural, Acerinox e IAG.


