La rentabilidad de la deuda pública española se ha acercado este viernes al 0,41 %, un nivel en el que no se situaba -al cierre de una sesión- desde el pasado 30 de junio, y lo hace tras una semana marcada por las reuniones de los diferentes bancos centrales.
Al cierre del mercado, la rentabilidad del bono español a diez años -el de referencia- se ha situado en el 0,407 %, 0,034 puntos más que el jueves.
También han subido la deuda del resto de Europa. En el caso de Alemania, el interés exigido a su bono a diez años toca el -0,229 % (ayer quedaba en el -0,259 % y el lunes se situaba en el -0,325 %), en tanto que el de Italia sube al 0,769 %, seis centésimas más que ayer; el de Grecia, al 0,781 %, casi tres centésimas más que el jueves, y el de Portugal, al 0,316 % (0,274 % en la víspera).
En EE.UU. la rentabilidad de la deuda también registra alzas, y cotiza hoy en el 1,413 %.
Este miércoles la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) consideró que el inicio de la retirada del estímulo monetario podría comenzar en la próxima reunión del organismo, prevista para el 2 y 3 de noviembre, mediante la reducción en el volumen de compra mensual de bonos.
«Se podrían dar las condiciones» para el inicio de la disminución en el multimillonario programa mensual de compra de bonos de 120.000 millones de dólares en «la próxima reunión», indicó el presidente de la Fed, Jerome Powell, aunque subrayó que la citada reducción se produciría de manera «gradual».
«Estimamos que, de continuar así, la compra de activos finalizaría a mitad del próximo año», aseguró.
La Fed dejó los tipos de interés sin cambios, y sobre la inflación, uno de los principales motivos de preocupación, insistió en que será de carácter transitorio.
También se ha reunido esta semana el Banco de Inglaterra que, asimismo, dejó invariables los tipos de interés en el Reino Unido, pero adelantó que la inflación subirá a corto plazo, lo que podría significar que se pueden dar las condiciones para un endurecimiento de la política monetaria.
Por su parte, el Banco de Noruega sí decidió esta semana subir los tipos de interés.
Los analistas de Singular Bank explican que en un contexto marcado por la reunión de tipos de interés de diferentes bancos centrales, los inversores han decidido reducir su exposición al mercado de renta fija soberana, especialmente en la parte larga de las curvas de tipos de interés.
«Las crecientes presiones inflacionistas a nivel global, entre las que destacan las interrupciones en la cadena de suministro y la subida de los precios de las materias primas, ha influido en que los banqueros centrales hayan mostrado una posición más favorable sobre la reducción de estímulos que la inicialmente prevista», añaden.


