El Ibex 35 ha bajado hoy un 0,24 % tras conocerse el dato de inflación en EE.UU., el más alto desde 2008, y la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener el ritmo de compra de activos. Los valores relacionados con el turismo y con las energías renovables son los que se han llevado la peor parte.
Aunque la postura del BCE tranquiliza a los inversores, el repunte de los precios en Estados Unidos (EE.UU.) vuelve a poner sobre la mesa una posible retirada de estímulos monetarios. No obstante, Wall Street se decanta de momento por las subidas porque tanto la Reserva Federal como algunos analistas creen que la inflación ha tocado techo en ese país.
Pese al empuje de Telefónica y de los bancos, el Ibex se ha dejado 22,3 puntos, lastrado por el sector renovable y los valores turísticos, y ha cerrado en 9.133,8. En lo que va de año, avanza un 13,1 %
Los mayores descensos del selectivo han correspondido a valores relacionados con el turismo o energías renovables. Meliá se ha dejado el 3,34%; Siemens Gamesa, el 3,2 %; Aena, el 2,55%; y Acciona, que prepara la salida a Bolsa de su negocio de renovables, el 2,08%. Dentro del sector turístico, que pierde lo ganado el miércoles, también destacan IAG, que ha bajado un 1,43 % y Amadeus, un 1,36 %.
Las subidas más acusadas han sido para Telefónica (3,31 %), ArcelorMittal (1,98 %) y Santander (1,92 %). En el sector bancario, Sabadell ha ganado un 1,26 % y Bankinter, un 0,61 %.
En el resto de Europa, se han impuesto las pérdidas, aunque han sido limitadas. Milán ha retrocedido un 0,4 %; París, un 0,26 %; y Fráncfort, un 0,06 %. Londres ha subido un 0,1 %.
Los mercados apenas han reaccionado a las decisiones del BCE, que ha mantenido los tipos de interés y el ritmo de compra de activos.
Según Paul Diggle, economista jefe adjunto de Aberdeen Standard Investments, el mensaje que ha transmitido el BCE es que «hay que seguir adelante» y que, de momento, no habrá retirada de estímulos.
El BCE ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para la zona del euro, que se sitúan ahora en el 4,6 % este año y en el 4,7 %, en 2022. También ha elevado su previsión de inflación para este año, hasta el 1,9 %.
A diferencia de lo que ha ocurrido en Europa, los principales índices estadounidenses (Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq) cotizan en verde.
Wall Street ha acogido con calma la evolución de los precios en EE.UU. pese a que la inflación interanual se disparó en mayo hasta el 5 %, la más alta desde agosto de 2008.
No obstante, la subida intermensual, del 0,6 %, es inferior a la registrada en abril (0,8 %).
Según Ben Laidler, estratega de la plataforma de inversión eToro, la inflación podría haber tocado techo en la potencia norteamericana en mayo.
En el mercado de deuda, las rentabilidades bajan tanto en Europa como en EE.UU., lo que muestra que la evolución de los precios no ha alarmado a los inversores.
El interés del bono español a diez años, el de referencia, cae hasta el 0,385 %, mientras que el del estadounidense, el que más preocupa a los inversores desciende hasta el 1,47 %.
En el mercado de divisas, el euro pierde terreno respecto al dólar y se cambia a 1,217 unidades.
En el mercado petrolero, los precios caen pese a que la OPEP espera un repunte del consumo en el segundo semestre del año.
El Brent, el crudo de referencia en Europa, baja un 0,3 %, hasta 71,2 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referente en EE.UU., retrocede en ese mismo porcentaje, hasta 69,7 dólares.
El precio del oro también cae y ronda los 1.895 dólares por onza.
