El IBEX 35 ha subido hoy el 0,95% superando los 9.100 puntos, impulsada por el sector bancario y Telefónica, y a pesar de que el Banco Central Europeo (BCE) no ha decidido no aplicar nuevos estímulos económicos hasta diciembre.
El principal índice español ha consolidado sus máximos desde finales de mayo al sumar hoy 85,80 puntos, con lo que reduce la caída acumulada en el año al 4,64%, y sitúa el avance semanal en el 2,16%.
Las compañías más alcistas han sido IAG, que se ha revalorizado un 3,47%, y Banco Popular, que lo ha subido hasta un 2,73%. Ademas, entre los grandes valores de la jornada de hoy se encuentra Santander que ha subido un 2,25%; Telefónica, un 2%; BBVA un 1,66% y Repsol un 1,35%; mientras que Inditex ha cedido un 0,66% e Iberdrola un 0,52%.
Las más bajistas han sido ArcelorMittal que ha perdido un 1,33% hasta los 5,57 euros y Gamesa que se ha dejado un 0,90%, hasta los 21,02 euros.
El BCE ha anunciado, tras su reunión de esta mañana, que los tipos de interés se mantendrán en el 0% y que el volumen de compra de activos seguirá en el nivel actual, algo con lo que ya contaban los inversores y que no ha provocado grandes movimientos en bolsa.
El organismo que preside Mario Draghi ha elevado una décima sus previsiones de crecimiento de la zona del euro para este año, hasta el 1,7%, mientras que para 2017 y 2018 ha pronosticado que la evolución será del 1,6%, lo que supone una décima menos en ambos casos.
Tras la reunión del BCE, el euro ha repuntado hasta 1,126 dólares. La prima de riesgo española, que hasta ese momento descendía junto con el bono español, ha escalado hasta 106 puntos básicos.
En el mercado de materias primas, el barril de petróleo Brent, el de referencia en Europa, se ha encarecido hasta 49,63 dólares. En el resto de grandes plazas de Europa, Milán y Londres han compartido la tendencia al alza del parqué español al ganar el 0,48% y el 0,18% respectivamente, mientras que Fráncfort se ha dejado el 0,72% y París, el 0,34%. Wall Street ha abierto a la baja tras conocer las conclusiones de la autoridad monetaria europea.
