El IBEX 35 va camino de cerrar el año como uno de los peores del mundo, pese a que las ganancias desde enero superan el 8%. En este 2017 se ha enfrentado a los problemas internos, sobre todo derivados de Cataluña, un lastre que ha frenado el ritmo de subida.
De cara a 2018, se espera una mejoría tanto a nivel económico como en las Bolsas. «A nivel mundial, el crecimiento continúa siendo favorable en 2018, incluso en los países donde se ha registrado un peor comportamiento», según ha señalado Meigatrader, premio del público a la mejor tuitera en Bolsalia 2014, a preguntas de Intereconomía.com.
El BCE ha constatado la recuperación económica, pero ha dejado un mensaje ambiguo al mantener intactos los estímulos en la última reunión del año. Asimismo, ha mejorado las previsiones de crecimiento en la Eurozona. No obstante, el Banco de España las ha empeorado para el país debido al problema catalán. En este sentido, espera un crecimiento del 2,4% para el 2018 y del 2,1% para 2019, un nivel inferior al pronosticado por el Gobierno de Mariano Rajoy.
En caso de que los problemas internos en España y la negociación con el Brexit se resuelvan de forma favorable, al tiempo que EE UU y Corea del Norte rebajan las tensiones geopolíticas, 2018 debe ser un buen año para la Bolsa, y por tanto también para el IBEX 35, ha señalado Meigatrader.

Por otro lado, los inversores deben también poner el foco en el precio del petróleo y en los tipos de cambio de las divisas, concretamente en el euro-dólar. Este tipo repercute directamente en las importaciones y exportaciones. En este sentido, ha recordado que numerosas empresas españolas buscaron su internacionalización para contrarrestar el período de crisis en España. De hecho, en los últimos años se ha ganado un importante peso en el extranjero, con exportaciones en niveles récord, y con las importaciones también en cifras elevadas, pero debido principalmente al coste de la energía.
A pesar de que aún quedan dos semanas para cerrar el año, el IBEX 35 debe encaminarse en estos próximos tres meses a los 10.500 – 11.000 puntos, siempre y cuando no suceda ningún hecho «extraordinario» que borre de un plumazo esta perspectiva.
En resumen, el IBEX 35 tiene ante sí la oportunidad de asaltar estos niveles por la mejora de las condiciones económicas, el crecimiento de la demanda interna, la buena perspectiva de empleo y en caso de mantenerse el crecimiento a nivel mundial, las empresas cotizadas españolas también se verán beneficiadas por su negocio exterior. «Sobre el papel, pocas veces se ve un futuro tan prometedor como ahora», ha apostillado.


