La libra esterlina vuelve a caer frene al dólar y al euro, pero la Bolsa de Londres, lejos de seguir esa tendencia, se encuentra a un paso de los máximos históricos pese al inicio del Brexit fijado para 2017.
La libra se desploma hasta los 1,269 dólares, el nivel más bajo registrado en los últimos 31 años por el temor al propio Brexit y a las implicaciones que conllevaría para el mercado británico salir de la UE. El mínimo histórico de la libra frente al dólar se sitúa en los 1,05 dólares.
Pese a esta devaluación, la Bolsa de Londres se ha disparado cerca de un 30% desde el referéndum y continúa haciéndolo en este mes de octubre. En la jornada de este miércoles roza ya los máximos históricos, aunque mantiene un tono prácticamente plano respecto al cierre de ayer.
El motivo principal por el que la Bolsa de Londres ha registrado un mejor comportamiento se debe a dos factores clave. Las compañías que componen el FTSE-100 de Londres tienen gran parte de su negocio fuera de Reino Unido y son exportadoras, por lo que ganan con el efecto divisa. Asimismo, más de la mitad de los inversores en Londres son extranjeros, con la depreciación de la libra les sale más barato comprar acciones, por lo que se aprovechan también de la caída de la divisa británica.
Pese a ello, el Brexit continúa siendo una amenaza para la economía real de Reino Unido. El principal temor es un «brexit» duro, es decir, que no haya opción de dar marcha atrás al proceso y que este se inicie cuanto antes. Es el camino adoptado por el Gobierno británico, dirigido por Theresa May.
La primera ministra ha manifestado su preocupación por el control de las fronteras, por lo que habría barreras y se rompería definitavamente por el mercado único europeo. De esta forma, los trabajadores extranjeros en Reino Unido tendrían tendrían que tener permiso para poder circular por la frontera.
May, además, ha afirmado que Reino Unido negociará como un «soberano e independiente», por lo que no habría relación con el resto de Europa.
