Las empresas cotizadas en la bolsa española pagaron el año pasado 20.474,73 millones de euros en dividendos y otros conceptos, el 9,44 % más que en el ejercicio anterior, importe que sigue siendo inferior al destinado a retribuir al accionista en 2019, antes de la pandemia de la covid-19, cuando desembolsaron cerca de 31.706 millones, según datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME).
En 2020, cuando el dividendo cayó casi el 41 %, en parte por la recomendación del Banco Central Europeo (BCE) a los bancos desde marzo de ese año de no destinar cantidad alguna a sus socios, las empresas negociadas en bolsa repartieron 18.709,02 euros.
Sin embargo, esa tendencia cambió después de que el BCE «levantara» esa «restricción» a partir del pasado septiembre al sector bancario y con el incremento de las ganancias de las empresas bursátiles por la mejoría de la actividad (según BME, las empresas españolas cotizadas acumulaban un beneficio de 26.160 millones hasta junio, el doble que en el mismo periodo de 2020).
Según datos recopilados por EFE, las compañías del IBEX 35 ganaron casi 41.000 millones de euros en los nueve primeros meses del año pasado, el 50 % más que en 2020.
En cuanto a la evolución de las distintas partidas del pago a los accionistas, el desembolso del dividendo en sí (incluye el pagado en acciones o el derecho cobrado) ascendió el año pasado a 19.068,92 euros, lo que representa un aumento del 2,95 % respecto a los 18.523,18 millones del ejercicio anterior.
La devolución de las primas de emisión se convirtió en la partida con mayor crecimiento de las consignadas por BME sobre estos pagos, ya que ascendió a 1.400 millones de euros, lo que implica más que septuplicar los 185,84 millones destinados en 2020.
La reducción del importe nominal de las acciones con devolución se elevó a 5,56 millones de euros el año pasado, mientras que el anterior no se registró operación alguna de este estilo.


