El IBEX 35 ha cerrado la semana con pérdidas de casi el 2% tras la incertidumbre política en España e Italia y la guerra comercial en EE UU. El selectivo español ha conseguido maquillar el varapalo bursátil de las últimas jornadas justo en el día en el que Pedro Sánchez ha sido investido presidente del Gobierno.
El escenario que se abre ahora para el IBEX 35 se centra ahora en la banca y sobre todo en las eléctricas, muy dependientes de la regulación y el designio político, que está en manos ahora de los socialistas de Pedro Sánchez, la izquierda radical de Unidos Podemos, los independentistas catalanes, PDeCat y ERC; los pancatalanistas de Compromís y los nacionalistas y separatistas vascos del PNV y Bildu, respectivamente. Un elenco de formaciones con una ideología diametralmente opuesta y con solo un único punto en común: echar del Gobierno a Mariano Rajoy, tal y como han conseguido en la votación de este viernes.
Tal es la amalgama de formaciones políticas que todas menos el PNV han presentado una enmienda a la totalidad de los Presupuestos de 2018, que se mantendrán vigentes este año. Los separatistas, junto a Unidos Podemos y Bildu han rechazado de plano las cuentas pactadas por el PP, Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria, Foro Asturias y UPN. Unas cuentas que la izquierda tilda de espantosas, pero tendrán que convivir con ellas al menos hasta iniciar las negociaciones de los próximos Presupuestos, donde se venderán muy caros cada uno de los votos si es que se quiere mantener Sánchez en el Gobierno hasta agotar la legislatura.
En este previsible año, el PSOE podría pactar una nueva regulación eléctrica, por lo que afectará sobre todo a Endesa, debido a su exposición al mercado español, más del 95% de su beneficio. En menor medida afectaría a Iberdrola, debido a su expansión internacional, mientras que Enagás y REE tendrán que someterse al rumbo político, más cuando la segunda es la única encargada del transporte de la electricidad.
El BCE podría retrasar la subida de tipos, presionando los márgenes de la banca
La banca, por su parte, podría recibir un duro hachazo con más impuestos, como el de las transacciones financieras -conocido como la «tasa Tobin»-. También se vería afectada la banca en caso de que el Banco Central Europeo retrasara la subida de tipos de interés, que crearía más tensiones en los márgenes y golpearía al euro y a la deuda.
Asimismo, el Gobierno de Pedro Sánchez tendría que aprobar el impuesto a las tecnológicas, que el PP no ha llegado a poder sellar ya que su intención era hacerlo antes de fin de año. Sin la aprobación de este impuesto, las empresas españolas no tecnológicas compiten en clara desventaja con el resto de gigantes de Internet.
De momento, el IBEX 35 recibe el fin de la incertidumbre con menos pesimismo, ya que se ha cerrado por ahora la puerta a unas elecciones generales. Y a este hecho se ha aferrado el mercado para tratar de justificar la subida de la última sesión, junto con el hecho de que en Italia habrá formación de Gobierno sin que se repitan los comicios, pero aún con el trasfondo de la guerra comercial contra el acero y aluminio de la UE, Canadá y México.
El cumplimiento de los Presupuestos, el termómetro de cara a unas próximas elecciones
No obstante, hay aún más riesgos. El primero de ellos será la ejecución de los Presupuestos, con las exigencias de los separatistas al PSOE para pedir la totalidad de las cantidades prometidas.
De momento, los expertos y analistas del mercado coinciden en diferenciar el problema de Italia con el de España. En este sentido, indican que las cifras de crecimiento en nuestro país son muy superiores a las de Italia, al tiempo que se han hecho reformas y recortes para cumplir con el déficit, mientras en Italia se exige al BCE no computar cerca de 250.000 millones de euros en deuda para no aplicar las reformas.
El mercado, a través de la prima de riesgo, también ha diferenciado este hecho, aunque no es menos cierto que el riesgo en España se ha disparado los últimos días golpeando de forma incansable a la banca, con Banco Sabadell como el más castigado debido que el 70% de su cartera de renta fija está formada por bonos italianos y españoles. No obstante, el interés en los mercados de deuda es claramente más favorable a España que a Italia.
Además, pueden aparecer nuevos riesgos que no estaban contemplados ahora. Y es que, habrá que esperar si Sánchez acometerá alguna medida de calado como las que ha prometido en su programa de 2016. El ahora presidente del Gobierno no ha presentado ningún programa, pese a que así lo exige el reglamento. Con todo ello, la prudencia y la cautela marcarán la pauta a los inversores en los próximos meses.


