Con toda probabilidad, el Banco Central Europeo (BCE) anunciará en las próximas horas una prolongación del programa de compra de deuda pública y corporativa (Quantitative easing, QE) más allá de marzo del 2017. Pero, ¿qué más medidas podría poner en marcha el BCE?En primer lugar, el BCE podría adoptar un ajuste técnico en el QE, como un incremento de las compras de deuda italiana tras la victoria del «no» en el referéndum de Italia, según plantea el consultor de Evercom, Rodrigo Prieto Garea.
En este escenario, a pesar de que en las semanas previas al referéndum italiano, la prima de riesgo italiana experimentó una tendencia creciente, llegando a alcanzar a finales de noviembre los 187 puntos básicos, actualmente se sitúa en los 164 puntos básicos. La caída de la prima de riesgo en Italia se debe a la fuerte credibilidad de que el BCE podría anunciar un incremento de bonos soberanos italianos, como ya asegurara Mario Draghi.
Asimismo, Prieto Garea ve «muy poco probable» que el director de la política monetaria de la Eurozona lleve a cabo un final abrupto del QE. En este sentido, un frenazo brusco del programa de compras de deuda podría suponer un shock negativo sobre los mercados financieros, principalmente sobre los mercados de deuda corporativa y soberana.
También ve «poco probable» que Draghi anuncie una modificación de los tipos de interés de facilidad marginal de crédito, los tipos de interés que tienen que pagar los bancos comerciales al BCE a un día; y de facilidad de depósito -la rentabilidad a un día que reciben los bancos comerciales a un día por sus depósitos en el BCE) que actualmente se sitúan en el en 0,25% y en el -0,4%, respectivamente-.
Al respecto, ha apuntado que hay tres factores que influyen en estas tasas:
-Las previsiones de inflación para el conjunto del 2016 apuntan a una tasa del 0,2%, alejada del 2% que tiene como mandato el BCE. Mientras que para el conjunto del 2017 y 2018, las previsiones sobre inflación se sitúan en el 1,2% y 1,8%, respectivamente, ya muy cerca de la meta.
-Por los riesgos políticos existentes en Europa (elecciones en Francia y Alemania y unos comicios anticipados en Italia).
-El BCE no debe descuidar los efectos externos que pueden originarse ante los resultados de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos. En tal caso no hay que olvidar que una de las promesas electorales de Donald Trump fue la aplicación de medidas proteccionistas con el lema “America First”, lo que ha generado un aumento de la incertidumbre sobre la evolución del comercio y la economía mundial.
Esta incertidumbre es aún mayor en el caso de las economías cuyo sector exterior es más dependiente de los Estados Unidos, entre ellas China y las emergentes latinoamericanas, que en próximos meses pueden experimentar además una reducción de sus exportaciones, una depreciación de su tipo de cambio y una salida masiva de flujos de capitales (inversión).
¿Qué medidas puede tomar el BCE tras prorrogar las compras de deuda?
Mercados 08/12/2016
